La ciclogénesis explosiva (tormenta perfecta, le llaman), eufemismo empleado para calificar la borrasca, el ciclón o el huracán que acaba de sacudir nuestro entorno, sirvió sin embargo para amortiguar la tempestad social desatada al anunciarse que más de ochocientos mil hogares españoles tienen a todos sus miembros sin trabajo. Casi nada. Algunas tratan de quitar hierro argumentando que percibirán subsidios de protección, y de hecho el Gobierno anuncia ‘medidas especiales’ para socorrerlos. Pero no es el único dato tenebroso, porque el Ministerio de Trabajo reconoce que uno de cada tres parados no cobra seguro alguno de desempleo desde noviembre; es decir, más de un millón de personas se despiertan, si logran dormir, sin saber si ese día podrán comer. En realidad nos quita el sueño a todos menos a los sindicatos. Siguen desaparecidos, al abrigo de subvenciones estatales y de una verticalidad que nos recuerdan otros tiempos no lejanos. No les pilla ninguna regulación.
(El Progreso, 25/01/09/
El BCE alerta de un "impacto importante" de la guerra en Oriente Próximo
sobre el bolsillo de los europeos: prevé más inflación y menos crecimiento
-
En un contexto de guerra, el banco central mantiene estables los tipos de
interés, pero no se "compromete a una senda concreta" los próximos meses
ante "pe...
Hace 3 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario