TRAS la muerte de cinco militares en un campo de maniobras de Hoyo de Manzanares, como saben al estallar los artefactos que manejaban, oí a un general que se utilizan minas anticarro auténticas porque, vino a decir, las estrategias del momento actual así lo aconsejan y se hace para imprimir verosimilitud a los ensayos. Recuerdo que en mis ya lejanos ensayos de milicia, en zapadores, se utilizaba, eso sí, munición real en las prácticas de tiro, pero en las maniobras y simulacros de desactivación de minas, era de mentira, sin riesgo para quienes manejábamos aquellos potenciales explosivos. Es verdad que cambiaron los tiempos, pero los peligros son los de siempre, y me pregunto si merece la pena exponer a quienes realizan las pruebas, por muy expertos que sean, a un riesgo que, cuando le cuadra, acaba de manera tan drástica como en esta ocasión. Puede que algún experto no lo comparta, pero las vidas humanas deben preservarse y garantizarse hasta límites en los que caben pocos experimentos mortíferos.
Países Bajos deja resucitar a un timorato Japón que castiga a Koeman
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Los nipones remontaron dos goles a balón parado ante una de las defensas
más altas del campeonato. Kubo se retiró por lesión y apenas tuvo impacto.
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Hace 4 minutos
1 comentario:
Para acabar con el nocivo vicio del tabaco, la mejor de las medidas no llegar ni siquiera a sembrarlo; para alcanzar la paz entre los hombre, acabar con las armas. Bueno, tal vez ni siquiera eso, sino acabar con la ambición, cosa más difícil que desactivar un artefacto explosivo.
¡Ojalá todas las pistolas lo fueran de agua!
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