Por obra y gracia de subrepticios y dedocráticos intereses de sus barones, el PSOE intenta transmitir borrón y cuenta nueva, queriendo desterrar ocho años de su pasado, urgido por el batacazo del 22-M. Nuevo proyecto (?) enraizado en el viejo. Quienes creen en los milagros, acepten el reto; para el resto es más un dicterio que proyección de esperanza. La propuesta chirría cuando se habla de la renovación que liderará un ex ministro de Felipe González (¿se acuerdan?) y principal avalador de Zapatero. ¿O es que se puede salir impoluto del desplome? ¿No puede el socialismo ofrecer alternativas más verosímiles que este burdo maquillaje? Sin cuestionar la valía personal, ¿qué savia nueva o propulsión de futuro puede ofrecer Rubalcaba para reencauzar un proyecto que ayudó a fundir? Carmen Chacón, cómplice sí por lo que le toca, es (era) al fin la más joven esperanza, cercenada por quienes sermonearon con empalago la democracia interna. La tan cacareada equidad/paridad de género se desvanece en beneficio de la poderosa jauría v(b)aronil.
Moreno, cerca de revalidar su mayoría absoluta con hasta 56 diputados,
según el CIS andaluz
-
La segunda fuerza sería el PSOE, con el 20,1% de los votos y una horquilla
de entre 25 y 27 escaños, marcando un nuevo suelo Leer
Hace 11 minutos
No hay comentarios:
Publicar un comentario