Círcula por la red, pero por si alguien no lo ha visto, lo recopilo. Se refiere, claro, a la diferencia entre españoles y japoneses a la hora de evidenciar la eficacia en las obras públicas, sobre todo por la celeridad. El terremoto que sufrió Japón el 11 de marzo arrasó una sección de 150 metros de la autopista Gran Kanto en Naka. El día 17 comenzaron las obras de reparación, y en tan sólo 6 días la carretera estaba como nueva. Abajo tenéis una imagen del antes y el después. Y por último se ofrece el cartel donde se anuncia una obra en un municipio de España en que se tardan tres meses en reponer tres farolas del alumbrado público, y en donde cuesta casi lo triple el cartel que la anuncia que la propia obra. Por algo España es diferente.
El Papa León XIV apela a la 'escucha' para una Iglesia unida y convocará de
nuevo a los cardenales a final de junio
-
El Pontífice ha destacado el valor de la presencia de los purpurados que
han viajado a Roma para debatir el futuro del catolicismo Leer
Hace 25 minutos


2 comentarios:
Parece un chiste, pero es la realidad. Nadie quiere currar y así nos va.
Muy bueno el título:)
Saludos
¡Sí señor, eso es Economía Sostenible!. Espero que no se caiga el cartel ni las farolas, que tampoco sería de extrañar.
Publicar un comentario