Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
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lunes, 14 de marzo de 2011

Epicentro e hipocentro: habitual confusión al hablar de terremotos

 
No solamente en el lenguaje de la calle, sino en el de los propios medios de comunicación, se confunde, al referirse al foco donde se producen los terremotos, el hipocentro con el epicentro. Por eso creo que es interesante la explicación que se facilita en la sección de 'La palabra del día' de la interesante página del idioma español http://www.elcastellano.org.



LA PALABRA DEL DÍA

epicentro

Durante los últimos días, buena parte de la prensa ha coincidido en el error de identificar el epicentro del terremoto ocurrido en Japón como el lugar donde ocurrió el choque de dos placas tectónicas, a unos diez kilómetros de profundidad. El diario argentino La Nación decía el sábado 12 en su edición digital:

"...el epicentro del movimiento telúrico, que duró dos minutos, se localizó a una profundidad de 10 kilómetros...".

El periódico se refería en realidad al hipocentro del sismo, definido en el diccionario como el "punto del interior de la corteza terrestre donde tiene origen un terremoto".

Los movimientos sísmicos ocurren por el choque o el roce de placas tectónicas de la corteza terrestre. En el lugar de la falla, que se llama hipocentro, se genera una energía que se difunde en ondas concéntricas, las cuales al llegar a la superficie ocasionan terremotos, maremotos y tsunamis. Si desde el hipocentro se traza un segmento de recta vertical en dirección opuesta al centro de la Tierra, el punto de intersección entre este segmento y la superficie del planeta se llama epicentro, un punto que por definición no puede estar debajo de la superficie.
En efecto, en el diccionario el epicentro es definido como "centro superficial del área de perturbación de un fenómeno sísmico, que cae sobre el hipocentro".

Ambas palabras se forman con la palabra centro a la que se anteponen los prefijos griegos epi- (sobre, por encima de) y hypo (por debajo), respectivamente.


Fuentes: Enciclopaedia Britannica, Wikipedia, Diccionario de la Lengua Española

domingo, 13 de marzo de 2011

Terremotos: recordando el que sacudió Lugo en 1997, con 5,2 grados en la escala de Richter


Cada vez que la tierra tiembla, y sobre todo si lo hace como en Japón, los lucenses que lo vivimos todavía nos estremecemos recordando la madrugada del 22 de mayo de 1997, cuando un seísmo de 5,2 en la escala de Richter, el de mayor magnitud de todos cuantos se registraron en Galicia y a la cabeza de los producidos en España, sacudiendo no sólo la ciudad y la provincia, sino las comunidades vecinas de Asturias, Castilla y León y también la de Madrid, así como el norte de Portugal. Pero también se dejó sentir, por ejemplo en Andalucía. Fue tremendo, porque casi toda la población se lanzó a las calles en las primeras horas de la madrugada, y eso que en Lugo estamos más bien habituados a los movimientos telúricos porque es una zona de gran actividad sísmica, con un epicentro situado en la zona que comprende la ciudad y un círculo (que señalo en el mapa) que incluye, sobre todo los municipios de Sarria, Triacastela (donde se sitúa el foco principal), Pedrafita, As Nogais, Becerreá, Baralla, Baleira y Castroverde. Al año se detectan muchos movimientos, aunque en los últimos años bastantes meos que en la década de los noventa. Pero el de mayo de 1997 fue sin duda de los que marca época, y lo recuerdo sobre todo porque se difundieron estos días informaciones en las que se daba una magnitud de 4,8, que también es importante pero que se repitió varias veces.
En aquella madrugada, además de producirse daños de consideración en muchos edificios, varias personas fueron hospitalizadas por la angustia e impotencia que ello produce y una de ellas, en Sarriá, murió por un infarto cuando se disponía a huir de su domicilio.
Desde esa fecha hasta el mes de julio de aquel año, los sismógrafos verificaron más de dos mil réplicas, lo cual evidencia su intensidad.
Claro que todo ello no es nada si lo comparamos con que el sufrieron España y Portugal en 1755, y que nos recuerda hoy un suplemento del diario El Mundo. El seísmo, con epicentro en el mar del sur de Cádiz provocó un maremoto que destruyó Lisboa, perdiendo la vida unas quince mil personas, sobre todo su casco viejo, y mató igualmente a varios miles en Andalucía. En Cádiz, por ejemplo. las olas alcanzaron quince metros, saltando las murallas, entrando y saliendo tres veces de la urbe. No había medios de medición entonces, pero se estima que alcanzó entre 7,3 y 8,5 grados y fue hasta ahora el más potente de la historia sísmica española. También se dejó sentir en todo el oeste peninsular, incluida Galicia.
España no está libre tampoco de que se produzcan maremotos de importancia. De hecho hay evidencias del impacto de 24 tsunamis en los últimos 2.200 años.

viernes, 14 de enero de 2011

Haití: ¿Dónde van las ayudas para los damnificados del terremoto?



AL EVOCARSE el primer aniversario de la catástrofe sísmica de Haití queda patente que aquel infierno está bastante peor que hace un año. Por saber ni se sabe el número de muertos, pero lo más evidente es que Puerto Príncipe es un montón de escombros pavoroso: sólo se reconstruyó un mercado que sufragó una compañía telefónica. Por no haber no hay ni Gobierno constituido que gestione las potenciales ayudas que se comprometieron. ONU y los de otros países se desentendieron y las ongs andan cada una por su lado, sin que se atisbe una solución global. No se sabe qué dinero salió de su destino, si se dilapidó por el camino o en qué manos está. Millones de dólares evaporados o retenidos, y mientras, más de un millón de personas viven hacinadas en mil campamentos de desplazados, sin otra solución a su alcance que la de rezar, como ellos mismos dicen. Lo peor es que el principio de solidaridad se desinfla; la gente se cansa de contribuir para causas en las que sus donativos casi nunca llegan a su destino.


martes, 2 de marzo de 2010

Reveses de la pobreza



LAS PULGAS sienten predilección por los perros flacos. Nunca falla, la pobreza induce a más pobreza, es una especie de imán que atrae todos los reveses. Con ser tremenda, la catástrofe de Chile no puede compararse con la de Haití, pese a ser su terremoto cincuenta veces más fuerte que el caribeño. Nada se puede hacer para evitar que la tierra se agite a su antojo; sí es posible construir con garantías, no absolutas pero con la probabilidad de que los edificios no se derrumben como castillos de naipes, y los haitianos no estaban preparados para aguantar el meneo. El ejemplo está en Japón, donde los rascacielos sólo cimbrean en casos parecidos. Lo que ocurre es que la falta de recursos no suele contribuir a levantar casas estables, aunque otras veces sea por negligencia, como debió ser el caso de la nave agrícola recién construida que se desplomó en Ourense durante el ciclón, aplastando a una mujer. A veces muy poco hacemos para contrarrestar los embates de la naturaleza.

(El Progreso, 2/3/10)



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