Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
Mostrando entradas con la etiqueta Partidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Partidos. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de octubre de 2015

Los partidos emergentes que iban a borrar la casta generaron otra nueva



Regenerar la democracia (buena falta hace) consiste (o consistía) según los autoproclamados renovadores en enterrar la casta tan fuertemente arraigada en la clase política dominante. Se supone que no lo han conseguido ni lo conseguirán, pero su preocupación es ahora otra: generar una nueva caspa, la suya desde el enchufismo, la que se traduce en 'quítate tú para ponerme yo'. Y si algo cambia se barrunta que para peor, acumulando privilegios con mayor voracidad y velocidad si cabe que la de sus predecesores, quizá pensando en que el tiempo no juega en su favor y hay que atarse los machos. De lo contrario no se explica esa frenesí dedocrático por cobijar a parientes, camaradas y amigos en puestos relevantes dentro de su organigrama, sin opciones para nadie más. Es decir, una democracia enmascarada y escorada hacia sus lucros. ¿Qué lo hacía la vieja casta? Sí, pero su proclama era barrer el patio, y nunca advirtieron ni insinuaron que la radicalidad de sus discursos se reconvertiría aplicando el mismo brebaje corrupto. Es decir, que el cambio no es más que una espejismo desilusionante.

jueves, 1 de abril de 2010

Golferías



QUIZA sea por nuestro instinto de maldad, que casi siempre nos aboca hacia lo peor, pero pese a los casos de corrupción que están en la mente de todos, y más en estos tiempos con el (los) de Baleares sobre el tapete, podría pensarse que la política en general es un refugio de depravados, y tampoco es así. Pero sí es verdad, como bien apuntó Luis del Val en este periódico, que los únicos partidos o dirigentes que no arriesgan son aquellos que no tienen la opción de merodear por donde está la caja; algunos de los restantes, tarde o temprano, acaban metiendo la mano. Sin embargo la consideración más importante es preguntarse por qué los que tienen oportunidad de hacerlo son capaces de burlar todos los controles de sus propios partidos, del Estado, de los tribunales de cuentas, de las autonomías, municipios y demás. Aquí parece que nadie otea nada, lo cual significa que no sólo hace la vista gorda sino que, por acción u omisión, se protegen las golferías. Complicidades que rara vez se asumen.

(El Progreso, 1/4/10)

Blogs que sigo

Buscar este blog