Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
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miércoles, 3 de abril de 2013

La burocracia decide que lo que ayer era malo para la salud no lo sea hoy

Hasta ahora, consumir yogures superada la fecha de caducidad suponía un riesgo para la salud, porque así estaba establecido por ley, la misma que a partir de ahora determina que no lo es y sólo figurará en los envases el tope para su consumo preferente, con lo cual se alarga la posibilidad de ingerir el producto sin riesgo. Que la nueva medida sea la más lógica no quiere decir que la determinación del Gobierno no huela un poco a tomadura de pelo, porque lo que era malo ayer debería serlo hoy si en medio no hay más intervención que la burocrática. Y ello quiere decir que la caducidad no estaba determinada para prevenir que enfermásemos sino con el fin de blindar los beneficios de los fabricantes.
Otro tanto, ocurre, por ejemplo con la mayoría de los productos farmacéuticos, cuya caducidad está más pensada en salvaguardar intereses comerciales de los laboratorios que en evitar intoxicaciones.
La derogación de la fecha de caducidad del yogur es la primera medida del Gobierno enmarcada en la iniciativa española "Más alimento, menos desperdicio" con la que se quiere evitar que 8 millones de toneladas de comida acaben en los vertederos cada año. 
El reto es reducir a la mitad en 2025 el desperdicio de alimentos respecto a los niveles actuales gracias a esta estrategia, según marca la UE. El ministro de Agricultura ha defendido la eficiencia en el consumo alimentario por motivos económicos, sociales y ambientales y como una manera de responder al aumento de la "vulnerabilidad" de la población y a sus necesidades de nutrición en un momento de crisis económica.
 
 

jueves, 5 de julio de 2012

Nuevas etiquetas comunitarias de información alimentaria


Para fomentar una dieta saludable entre los consumidores europeos, los responsables comunitarios aprobaron el año pasado una nueva normativa sobre etiquetado de alimentos, de obligado cumplimiento en 2014. Esta proporcionará al consumidor información extra y más inteligible sobre aspectos tan importantes como la presencia de un alérgeno determinado o de un nanoingrediente. El nuevo reglamento actualiza y consolida la legislación -tanto de etiquetado general como nutricional- e integra diferentes directivas europeas para garantizar el derecho de los consumidores a recibir una información clara, completa y precisa sobre los alimentos que compran. La revista Eroski Consumer reseña cuáles son las principales novedades.

Por MAITE PELAYO

  • Mayor legibilidad en función del tamaño de la etiqueta. Se acabó "la letra pequeña" que tanto cuesta leer, sobre todo entre los consumidores de mayor edad. La información deberá ser visible, con un tamaño mínimo de letra de 1,2 mm en envases con una superficie máxima igual o superior a 80 cm2 y de 0,9 mm para envases más pequeños. La normativa contempla un par de excepciones: los envases inferiores a 25 cm2, que estarán exentos de incluir la información nutricional, y otros muy pequeños, del orden de 10 cm2, an los que será suficiente indicar el nombre del alimento, alérgenos presentes, cantidad neta y fecha de duración.
  • Origen del alimento en carne de porcino, ovino, caprino y aves de corral. Deberá especificarse el país de origen o lugar de procedencia del ingrediente primario de estos alimentos en cualquiera de sus variantes: carne fresca, refrigerada o congelada. Hasta el momento, solo era obligatorio en la carne fresca de vacuno, frutas, verduras, miel y aceite de oliva, siempre que no hacerlo supusiera un posible engaño al consumidor. En un plazo de tres años, la Comisión estudiará el impacto económico de extender esta obligación a otros alimentos como la leche y sus derivados, otras carnes y la carne como ingrediente o ingredientes que supongan más de la mitad de un alimento.
  • Origen específico de los aceites o grasas, tanto de procedencia animal como vegetal, presentes en el alimento. Deberá especificarse el origen de grasas y aceites, con una tarea pendiente, han quedado excluidos fuera de la obligación del etiquetado las grasas trans, a la espera de que la Comisión Europea presente un informe en el plazo de tres años y establezca si debe modificarse la normativa al respecto.
  • Fecha de congelación y descongelación. La leyenda "congelado en", seguida de la fecha del mencionado proceso, es obligatoria en carnes, productos cárnicos y de pesca no transformados. La expresión "descongelado en" deberá figurar en productos descongelados antes de su venta, salvo ingredientes presentes en el producto final, otros cuya congelación es necesaria en producción o cuando esta acción no tenga efectos negativos.
  • Etiquetado nutricional. En este capítulo se distingue entre el obligatorio y el voluntario. El primero deberá aportar datos sobre valor energético y grasas, además de especificar las grasas saturadas, hidratos de carbono, proteínas, azúcares y sal de manera agrupada y legible expresados por 100 g o 100 ml o porción del alimento. De manera voluntaria, la información se podrá complementar con los valores de otros nutrientes como ácidos grasos mono o poliinsaturados, polialcoholes, almidón, fibra alimentaria, vitaminas o minerales. La nueva regulación permite, de manera adicional, indicar la energía y nutrientes aportados mediante pictogramas o símbolos tipo semáforos. La etiqueta podrá repetir de forma voluntaria la información nutricional en la cara principal del envase. Se puede incluir el número de calorías y, de manera adicional, los contenidos de grasas, grasas saturadas, azúcares y sal. Los alimentos no envasados estarán exentos del etiquetado nutricional, a no ser que los Estados miembros, dentro de su ámbito nacional, decidan lo contrario.
  • Ingestas diarias de referencia. La etiqueta deberá proporcionar información acerca de las ingestas de referencia, los consumos diarios típicos recomendados para adultos, sobre todo, en el caso de vitaminas y minerales. De esta manera, podrá conocerse el aporte de nutrientes de estos alimentos frente a la cantidad recomendada.
  • Alérgenos. En la lista de ingredientes, la reglamentación especifica que se deberán incluir los posibles alérgenos tanto en productos envasados, en los que se deberán resaltar con una tipografía especial, como en los no envasados. En ausencia de una lista de ingredientes, deberá incluirse la leyenda "contiene...", seguido de la sustancia o producto potencialmente alérgeno incluido en un anexo de la reglamentación.
  • Nanomateriales artificiales. Son cualquier material producido de forma intencionada con una o más dimensiones del orden de 100 nm. Todos los ingredientes presentes en la forma de nanomateriales artificiales deberán indicarse de manera clara en la lista de ingredientes del etiquetado. Los nombres de estos ingredientes deberán ir seguidos de la palabra "nano" entre paréntesis.
  • Otras menciones obligatorias. Además, deberá indicarse en el etiquetado la presencia de otras sustancias como la cafeína o fitoesteroles o si el producto se ha envasado en condiciones especiales, como atmósfera protectora.
  • Venta a distancia. La información alimentaria obligatoria estará disponible antes de que se realice la compra y figurará en el soporte de la venta a distancia o se facilitará a través de otros medios apropiados determinados por el operador de las empresas alimentarias, sin que, en este caso, se impongan a los consumidores costes suplementarios.

jueves, 23 de junio de 2011

Seguridad alimentaria: falsos bulos sobre la leche

La reutilización de la leche una vez caducada con tratamiento térmico una y otra vez es un falso bulo que no debe poner en duda su salubridad


"¿Sabes que la leche en cartón que no se vende dentro del plazo de caducidad regresa a la fábrica para ser repasteurizada y vuelve al supermercado de nuevo?" Así comienza un correo distribuido de forma masiva, una afirmación falsa que siembra la duda sobre si la leche que se consume es adecuada o procede de repetidas rehigienizaciones que merman su contenido en nutrientes. El correo, además, aconseja fijarse en un pequeño número que se exhibe en la parte inferior del envase y que, según esta falsa información, indica el número de repasteurizaciones realizadas a la leche, hasta cinco. Siempre según este falso bulo, habría que elegir entre los números más bajos para asegurar que la leche aún conserva algunas de sus propiedades nutricionales y no se ha sometido una y otra vez a tratamientos térmicos. Sin embargo, este número que aparece en los envases, lejos de indicar las veces que la leche ha sido reutilizada por el fabricante, es un código referente al propio envase. La numeración en la base de los envases se relaciona con un código de los fabricantes de envases.

  • Por MAITE PELAYO


Los envases de cartón de leche se producen en grandes bobinas, y cada una de ellas contiene varios rollos. A su vez, cada rollo recibe una numeración del uno al cinco que permite identificar en qué posición de la bobina se ha producido un determinado envase. Con cada pedido de envases formulado por una empresa productora de leche se genera un número secuencial, que sirve para el rastreo de la producción. Según el difamatorio correo, la legislación permitiría a las centrales lecheras repetir este ciclo de tratamientos térmicos hasta cinco veces, afirmación falsa ya que la normativa comunitaria vigente en la Unión Europea prohíbe la reutilización de alimentos caducados para el consumo humano.
Algunos organismos oficiales han salido en respuesta a estos bulos. Es el caso de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, que se pronuncia de forma rotunda y afirma que "la información que circula sobre el reciclado de leche caducada es falsa y engañosa". Además, prosigue que ni la norma general de etiquetado, presentación y publicidad de los alimentos, ni la normativa específica de los productos lácteos establece la obligatoriedad de que figure un número en la parte inferior del envase del producto. Además, la leche en cartón con tratamiento UHT, y no pasteurizada como se indica en el falso bulo, es un producto de larga duración y gran consumo, cosa que facilita que no se produzcan retornos por motivos de caducidad. En el supuesto caso de que caduque, la leche será desechada y en ningún caso rehigienizada y puesta de nuevo a la venta.

Bulos en alimentación

Un bulo (hoax en inglés) es un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real. El uso de herramientas de comunicación de gran difusión hace que este tipo de noticias falsas tome dimensiones colosales y siga una progresión geométrica de envíos. La finalidad de estos "engaños masivos" puede ser muy diversa, desde el desprestigio de un producto concreto dentro de una guerra comercial a la recogida de datos debido al rastro de los correos electrónicos generados. A menudo, estos falsos bulos están relacionados con la salud, con importantes repercusiones en este sentido y apelan a la responsabilidad y la conciencia del receptor para realizar nuevos reenvios a las personas que preocupan.
En ocasiones aparecen noticias falsas relacionadas con engaños sobre la presencia de productos dañinos de consumo cotidiano
Los alimentos no son una excepción y, de vez en cuando, hacen su aparición noticias falsas relacionadas con este tipo de productos que advierten de la presencia de productos dañinos de consumo cotidiano o de engaños por parte de los fabricantes. La recomendación no puede ser más clara: contrastar la información recibida bien a través de los organismos oficiales acreditados o de los propios fabricantes mediante el teléfono de información al consumidor.
Resulta muy costoso el esfuerzo técnico, económico y personal generar confianza por parte del consumidor en un producto que puede perderse de forma gratuita y sin aportar prueba alguna a través de la afirmación de una información de origen desconocido. Sembrar la duda es bastante fácil, así como generar preocupación entre los consumidores que pueden llegar a evitar ese producto sin contrastar la información recibida. Y es que se tiende a dar más credibilidad a los bulos sin aval alguno que a la afirmación de técnicos y especialistas en la materia que tardarán mucho tiempo en reestablecer la confianza perdida.
La formación y la información contrastada y avalada por organismos acreditados es la mejor herramienta del consumidor para decidir con criterio. Otras noticias falsas relacionadas con los alimentos son evitar un conocido lácteo funcional (probiótico) entre menores por su efecto negativo sobre la salud ya que, de forma presunta, inutilizaría el organismo para generar sus propia flora bacteriana (punto este del todo imposible), o el reciente informe que de manera hipotética demostraría que los imanes de las neveras crean un "campo electromagnético" que altera la composición atómica de los alimentos y los convierte en dañinos para la salud.
Científicos que suscriben el comunicado en el ámbito personal y centros de investigación inexistentes, amenazas contra la salud y petición de reenvios a otras personas son algunas de las características que más se repiten en los hoax, falsos bulos. En caso de recibir una misiva de este tipo, debe buscarse siempre información veraz, fiable y de primera mano y, desde luego, no reenviarlo.

TRATAMIENTOS DE HIGIENIZACIÓN DE LA LECHE

Por su riqueza en nutrientes y su origen animal, la leche es un alimento de riesgo sanitario que debe higienizar antes de consumir. Campylobacter, Listeria, Shigella, Yersinia, Brucella (fiebre de malta) son algunos de los patógenos que pueden transmitirse a través de este alimento si no se toman las medidas apropiadas. También la propia flora de leche o la presencia de microorganismos alterantes pueden deteriorarla. De entre los tratamientos higienizantes que se aplican a este alimento, el calor intenso es el más utilizado. En este factor, la aplicación de calor intenso sobre el alimento, se basan los llamados tratamientos térmicos convencionales, tratamientos higienizantes que buscan alargar la conservación del alimento reduciendo su carga microbiana y eliminando los posibles microorganismos patógenos y sus esporas (formas resistentes) para hacerlo más seguro.
El efecto higiénico del tratamiento térmico dependerá de la relación temperatura-tiempo, del número de microorganismos en el alimento, algunos son más resistentes que otros, así como de otros factores de termorresistencia, entre los que destaca el pH. La temperatura y tiempo del tratamiento variarán según el efecto que el calor ejerza sobre el alimento y de otros posibles métodos de conservación que vayan a emplearse de forma conjunta.
La esterilización es el tratamiento más intenso. Sus elevadas temperaturas, de más de 100 ºC, mantenidas en algunos casos hasta 20 minutos, afectan al valor nutricional y organoléptico del alimento. Su finalidad es inactivar toda forma de vida en el producto. Este tratamiento apenas se utiliza y ha sido reemplazado por el UHT o uperización. En este proceso se alcanzan temperaturas elevadas de hasta 150ºC, pero durante espacios muy cortos de tiempo, menos de cinco segundos, seguido de un rápido enfriamiento. Además de alargarse la vida útil del producto y garantizar su seguridad al consumo, éste se ve mucho menos afectado en su calidad sensorial y nutricional.
La pasteurización es un proceso suave, a temperaturas menores de 100ºC, que contribuye a conservar el alimento sobre el que se aplica, siempre que se mantenga refrigerado como la leche, o se complemente con otro método de conservación. Cuanto mayor sea la temperatura, menor será el tiempo de aplicación y viceversa. Este tratamiento térmico está destinado a destruir los microorganismos patógenos y ocasionalmente los alterantes si no son muy termorresistentes. Produce pocos cambios nutricionales y sensoriales.
Además y, en función de la naturaleza del alimento, se han desarrollado nuevos sistemas térmicos alternativos como el calentamiento Óhmico que transforma la energía eléctrica en energía térmica cuando atraviesa un conductor que le ofrece resistencia, la cocción al vacío o la Descompresión Instantánea Controlada basada en los tratamientos HTST (altas temperaturas durante un corto espacio de tiempo) pero combinada con una rápida caída de la presión. También existen otros sistemas higienizantes no térmicos que se encuentran en fase de experimentación como es la aplicación de grandes presiones en leche y productos lácteos.


Fuente: Eroski Consumer

jueves, 12 de mayo de 2011

Dudas alimentarias: diferencias entre fecha de caducidad y consumo preferente

Las autoridades británicas avanzan en el estudio de acabar con las dudas alimentarias creadas por las etiquetas de fecha de caducidad de los productos, como son las que fijan el consumo preferente.
Su intención es eliminar las distintas etiquetas que se utilizan hoy en día para indicar la vida útil de un producto y apostar por una única información que haga referencia al momento en que su consumo puede ser peligroso para la salud. La iniciativa, que de momento sólo pretende guiar a productores e intermediarios, tiene como objetivo evitar que se sigan tirando diariamente toneladas de comida en buen estado. Pero entre tanto, nos conviene saber las diferencias que existen entre la fecha de caducidad y consumo preferente. La de caducidad indica cuándo el producto no es seguro, mientras que la del consumo preferente señala un descenso de la calidad, no de la seguridad. Para ampliar detalles les remito a EROSKI CONSUMER, donde se publica un interesante trabajo al respecto. PULSAR AQUI

lunes, 11 de abril de 2011

Comer o no comer para perder peso: falsas creencias sobre los alimentos

Lo he rescatado de la revista EROSKI CONSUMER, y fiel a mi vocación divulgativa, me place reproducirlo por si puede ser de interés para quienes visitan mi blog. "Cenar solo fruta adelgaza", "los alimentos integrales tienen menos calorias", "saltarse las comidas ayuda a perder peso"... ¿Verdad o leyenda popular? Por fin un estudio científico ha analizado estas cuestiones para obtener una herramienta que colabore en la pérdida real de kilos y en el mantenimiento de un peso saludable. Para ello, investigadores americanos han confeccionado el IFBS (The Irrational Food Beliefs Scale), un índice que se ha revelado útil para conocer en profundidad las creencias que fundamentan las actitudes de las personas con problemas de peso y entre los adolescentes, en quienes son más comunes los trastornos del comportamiento alimentario por mantener el peso idóneo. Pero antes de traducirlo y exportarlo, los científicos creen necesario verificar si es extrapolable a otras sociedades y culturas donde la obesidad es un problema que se debe afrontar. Siga leyendo. PULSAR AQUÍ

martes, 22 de febrero de 2011

Dietética: el equilibrio se logra con el conjunto de la alimentación y no con ingestas equilibradas aisladas


¿Cómo adelgazar? ¿Qué comer? ¿Existe la comida perfecta? Estas y otras muchas preguntas nos las hacemos a diario, pero es difícil hallar una respuesta. Recopilo un trabajo de la revista Eroski Consumer que puede tener interés para quienes sienten estas preocupaciones.


La tarea de elegir un alimento "perfecto" desde el punto de vista nutricional o decidir una ingesta o comida idónea no es fácil, ni tampoco real. Es posible que al considerar las distintas comidas que una persona toma con un patrón de dieta equilibrada de forma aislada, muchas de ellas, bien el desayuno, el almuerzo, la comida, la merienda o la cena, pueden parecer desequilibradas si se comparan con el estándar teórico. Aunque hay unos patrones generales de dieta equilibrada para la población general, para articular su alimentación durante el día o la semana, el modo en el que un individuo cumple las recomendaciones puede ser variado. En el caso del desayuno, aunque se estime como modelo el compuesto por lácteos, cereales y fruta, si no contiene todos estos alimentos, pero se contemplan en las comidas posteriores, el balance final de energía y nutrientes del día puede ser igual de equilibrado. Por otra parte, aunque conviene tener presente las raciones de los alimentos que se deben consumir a diario, como frutas y hortalizas, tampoco se ha de olvidar la frecuencia semanal para otros (pescados, legumbres, huevos, carnes). De este modo, el análisis del balance semanal, o al menos de 72 horas (3 días -dos laborables y un festivo- pueden ser identificativos de la manera de comer), se ajusta más a la realidad de los hábitos de consumo de un individuo que la evaluación de qué come en un solo día.

Por Juan Revenga



No hay alimento perfecto

Para darse cuenta de la imposibilidad de encontrar el "alimento perfecto", en primer lugar es preciso considerar que las cualidades nutricionales son muy variadas para todos ellos. Aunque se asocian en grupos que reúnen características nutricionales comunes, siempre hay diferencias cuantitativas y cualitativas que distinguen a unos de otros. Como dato, la carne y la leche son considerados por muchas personas alimentos excepcionales por su aporte nutritivo. Ambos destacan en algunos nutrientes (proteínas y hierro en la carne; proteínas y calcio en la leche) pero otros nutrientes también esenciales no están presentes en su composición (fibra, hidratos de carbono complejos, antioxidantes, etc.).
Se requiere más de medio centenar de nutrientes para mantener un correcto estado de salud
En segundo término, cabe tener en cuenta que las necesidades nutricionales del ser humano son variadas. Se estima que son indispensables más de medio centenar de sustancias para mantener un correcto estado de salud. Por tanto, ningún alimento, ni tan siquiera un grupo concreto de alimentos, reunirá en su composición todos los nutrientes esenciales de los cuales el ser humano tiene total dependencia. Se pone de manifiesto que la idoneidad de una dieta o estilo de alimentación ha de partir de una variedad suficiente de alimentos que cubran esas necesidades. Estos requerimientos, en esencia, se precisan para dar cumplimiento a tres funciones orgánicas generales: las energéticas, las estructurales y las reguladoras.
La correcta incorporación de suficientes alimentos en la dieta con distinta composición, tanto en macronutrientes (hidratos de carbono, lípidos y proteínas) como en micronutrientes (vitaminas, minerales, antioxidantes, etc.), garantizará el adecuado cumplimiento de las mencionadas funciones.

Tampoco ingestas perfectas

El equilibrio dietético se consigue al considerar la frecuencia de consumo diaria y semanal recomendada para ciertos alimentos
Al igual que sucede cuando se consideran los alimentos de forma aislada, es complicado que las distintas comidas del día en las que estos se reparten sean idóneas o perfectas, en cuanto al ajuste de forma estricta a las recomendaciones. Para detectar esta complejidad, basta fijarse en las recomendaciones más frecuentes relativas al consumo de alimentos. La mayor parte hacen referencia a la frecuencia de consumo de los distintos grupos de alimentos en distintos periodos de tiempo (diario, semanal, ocasional), pero sin indicar en qué momento del día se deben incluir esos alimentos:
  • Consumo diario: alimentos ricos en hidratos de carbono complejos (patatas, arroz, pasta y pan, con preferencia por las versiones integrales), frutas, verduras, hortalizas, aceite de oliva y lácteos poco grasos.
  • Consumo semanal: legumbres, pescados, carnes magras, huevos y frutos secos.
  • Consumo ocasional: embutidos, carnes grasas, snacks, dulces, refrescos, bollería, repostería, margarina, mantequilla, etc.
El modelo teórico de desayuno equilibrado con una ración de lácteos, una de farináceos y otra de fruta da lugar a distintas formas de consumo, desde un bol de leche con cereales integrales y zumo de frutas, hasta un bocadillo de queso y dos mandarinas. En caso de no ajustarse al patrón recomendado, lo que no se tome en el desayuno se podrá compensar en las comidas restantes. Esto ocurre cuando se desayuna una tostada de salmón ahumado, se almuerza una pieza de fruta y un puñado de frutos secos y suficientes raciones de vegetales y lácteos durante el día, con el fin de alcanzar las recomendaciones.

Consejos opcionales para cada ingesta

Desayuno. El principal consejo relativo al desayuno es hacerlo y dejar claros los beneficios de emprender los quehaceres diarios de forma adecuada, tanto en los niños como en los adultos. Los consejos más frecuentes sobre la composición del desayuno (alimento lácteo + farináceo + fruta) tienen un valor relativo frente a la "obligación" de tomarlo, casi con independencia de su contenido, siempre dentro de unos límites razonables. Es preferible tomar una tostada con jamón o una fruta, que salir de casa en ayunas, aunque esta ingesta sea insuficiente.
Las comidas principales. En cuanto a su composición, debe incluir al menos una ración de alimentos vegetales, mejor si son dos, tanto en la comida como en la cena. Se puede optar por primeros platos con verduras (cocidas, plancha, horno, salteadas, etc.), ensaladas, cremas o sopas frías o calientes. Las recetas de pasta, arroz o legumbres también pueden combinarse con vegetales. Las guarniciones de los segundos platos representan una buena oportunidad de consumir alimentos de origen vegetal y reducir así la cantidad de proteína y grasa de la carne. Un buen consejo es intentar que el estilo de alimentación sea más "flexitariano", una manera de comer donde abundan los vegetales. Respecto al postre, la opción más adecuada es la fruta fresca, en especial, la de la temporada.
Almuerzos y meriendas. Interesa planificar almuerzos y meriendas con el fin de no llegar con ansiedad y demasiada hambre a las comidas principales. Pequeños bocados de fruta, lácteos sencillos y bajos en grasa (queso fresco, yogur, etc.), un puñado de frutos secos, bocadillos, etc., son soluciones que se pueden acompañar con una infusión.
Las comidas extraordinarias no tienen por qué afectar al equilibrio de la dieta ni a la salud, si se mantienen unos hábitos saludables
De igual modo, es posible que los días señalados trastoquen la "idoneidad" de una determinada ingesta. Es el caso de celebraciones, cumpleaños, navidades, etc. que con frecuencia alteran las recomendaciones generales de las comidas o cenas. No hay que darle más importancia siempre y cuando a lo largo de ese mismo día, y también de los días anteriores y sucesivos, el patrón de alimentación de la persona se adecue a lo saludable. El menú de un día de cumpleaños puede completarse con unos canelones de pescado, solomillo con patatas fritas y, de postre, tarta. La falta de alimentos frescos de origen vegetal, como frutas y verduras, y comer más cantidad de la cuenta serían dos "puntos flacos" en esta propuesta de menú festivo. No obstante, pese a que se aleje de un patrón de menú saludable, si el estilo de alimentación del comensal en conjunto es equilibrado y ésta es una forma esporádica de alimentación, en condiciones de salud, no requiere más atención.

DISTINTAS CULTURAS Y HÁBITOS, DISTINTA SALUD

Las costumbres y los hábitos dietéticos adquiridos por distintas poblaciones en las diferentes regiones del mundo ponen en evidencia la variedad de patrones de alimentación, todos ellos con un trasfondo de equilibrio dietético. La oferta de alimentos caracteriza cada cultura, al tiempo que marca la diferencia en cuanto al aporte de energía y nutrientes.
En Oriente, el arroz es la fuente por excelencia de carbohidratos y energía. La mezcla en un mismo plato de legumbres o derivados de la soja como el tofu garantiza el aporte proteico. Mientras, en Occidente, el pan en todas sus mezclas y presentaciones es el farináceo básico y la carne, el alimento que reporta el mayor porcentaje de proteínas de la dieta, incluso en exceso.
No obstante, para los pobladores de las distintas culturas, y ante la evidencia científica actual, el consumo moderado de los alimentos (en cuanto a la cantidad) y la ingesta de una mayor variedad de vegetales (frutas, verduras, hortalizas, legumbres, cereales integrales) será garantía para gozar de mejor salud.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Asquerosidades alimentarias

DESCONOZCO si la nueva Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición va a ocuparse sólo de la obesidad escolar, prohibiendo bollerías y demás basuras nutriacionales en los colegios, o si también acometerá otros aspectos tan fundamentales como la higiene y la manipulación de los alimentos, porque ya va siendo hora de que se afronte en serio lo que se toma a guasa. Poco tiene que ver una cosa con la otra, pero lo segundo es tan urgente como lo primero; son guarradas continuas que sólo no ven quienes miran para otro lado, como parece ser el caso de los responsables sanitarios, permitiendo que en muchas tiendas y otros establecimientos varios se expongan y comercialicen alimentos, caso del pan, al alcance de cualquier tocón, siendo como es obligatorio (¿o no?) que se muestren debidamente protegidos y en su envoltorio. Y ya no digamos si se trata de bandejas de tapas de algunos bares, nidos de salivazos y otras ascosidades. Si la obesidad es peligrosa, morir intoxicado tampoco tiene ninguna gracia.

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