En el régimen de Franco se sucedieron numerosas anécdotas y hechos insólitos, pero ninguno tan extraño como el haber sido nombrado un ministro por error, al no entenderse el Caudillo y Carrero Blanco, a la sazón jefe del Ejecutivo.
Se trata de Julio Rodríguez Martínez, que ejerció la cartera de Educación y Ciencia entre el 9 de junio de 1973 al 3 de enero de 1974, fecha en que fue destituido, periodo corto pero suficiente como para que alcanzase notoriedad por sus sorprendentes decisiones, como por ejemplo el haber cambiado el calendario escolar haciéndolo coincidir con el año natural, lo que provocó el caos académico. Se le conoció como 'calendario juliano'. Tras la muerte de Carrero se presentó en la Dirección General de Seguridad pidiendo un puesto en la milicia que estaba seguro se iba a organizar para vengar el asesinato por parte de ETA.
Su nombramiento surgió por lo visto al comentar Carrero con Franco, cuando primero formaba el Gobierno, que le faltaba por cubrir Educación. El Caudillo le dijo que por qué no nombraba a "ese rector de la universidad madrileña que era tan inteligente", refiriéndose al filósofo Muñoz Alonso, pero carrero entendió que se trataba del titular de otra universidad madrileña y llamó al que la dirigía, Julio Rodríguez. Cuando se detectó el error era demasiado tarde porque ya había publicado en el Boletín Oficial del Estado y, además, apareció en la prensa la foto de Julio Rodríguez celebrando el nombramiento con toda su familia.
Rodríguez había nacido en Armilla (Granada) el 25 de abril de 1928 y falleció en Santiago de Chile el 29 de enero de 1979. Fue doctor en Ciencias y en Farmacia por la Universidad de Madrid, catedrático de Cristalografía y Mineralogía en el Universidad de Salamanca y en la Universidad Autónoma de Madrid, de la que también fue rector. Pertenecía al Opus Dei y fue procurador en Cortes entre 1971 y 1977.e fue cesado poco después, el 3 de enero de 1974.
La reforma de Julio Rodríguez Martínez establecía el comienzo del curso académico el 7 de enero de cada año, finalizando a finales del mes de diciembre. El cambio, que solamente se llevó a cabo para primero de carrera en todas las universidades españolas (que debiendo empezar en octubre de 1973 esperaron hasta enero de 1974) produjo el rechazo de la comunidad universitaria y de la administración de la época. La orden ministerial que implantaba el cambio fue derogada a los pocos meses por un Decreto Ministerial de su sucesor en el cargo, Cruz Martínez Esteruelas, volviendo todas las facultades universitarias españolas a recuperar el calendario ordinario al curso siguiente.
