Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
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jueves, 10 de abril de 2014

El gobierno minorittario del concello de Lugo solo es bueno para la oposición



Para el ciudadano de a pie, ajeno a conspiraciones y triquiñuelas, solo las fobias, broncas y la reciprocidad de ajustar cuentas partidistas explican, que no justifican, la negativa de PP y BNG a aprobar el plan de obras de Orozco, sin importarles para nada el interés general, que es el de todos los lucenses. Hubiesen existido o no fallos en la negociación, lo que menos parece interesar a los actores, como elemento de abono para la discordia, es negociar. La prioridad de las inversiones propuestas por el gobierno municipal son, como es natural, subjetivas de la conveniencia de cada cual, pero lo que no admite discusión es que los rifirrafes solo perjudican a Lugo. En este contexto, lo que menos interesa es lo que se dirime, y lo que más, decir no a lo que se proponga, sin pensar en otra alternativa ¿No sería preferible algo que nada? Lo malo es que se vislumbra el inicio del agobiante calvario para un gobierno en minoría, en su intento de no asfixiarse de aquí a las elecciones. Será un gobierno lastrado por la disfuncionalidad, pero es el modelo a medida de los opositores.

jueves, 25 de julio de 2013

Los políticos griegos ya exageraban con nimiedades para distraer la atención



Conocida es la tendencia de los políticos a exagerar (o provocar) nimiedades, propias y ajenas, con tal de distraer la atención de cosas trascendentes. Mientras se divaga sobre naderías no se abordan cuestiones serias o comprometedoras. Ocurre  ahora y, por lo visto, sucedió siempre, incluso durante los avatares de la Grecia clásica. Quinientos años antes de Cristo, el general Alcibíades, nieto de Pericles y considerado un gran estadista y orador, tenía más enemigos que amigos, y cualquier cosa que hiciese era reprobada por los primeros, como cuando decidió cortar el rabo a su perro. Fue también sermoneado por sus colaboradores, más que nada porque el disparate proporcionaba munición a los adversarios para arreciar las arremetidas. "Es lo que pretendo -les tranquilizó. Mientras se entretengan con el rabo del perro me dejarán en paz y no harán averiguaciones sobre otras cosas mías". Trasladen la época y la intención y verán que poco o nada cambió desde entonces. Ni cambiará.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Libertad de expresión: casi todos los políticos pretenden tenerla bajo control

MÍRESE como se mire, el acuerdo al que llegaron los tres principales partidos británicos a fin de controlar la prensa con el pretexto de evitar abusos no viene sino a certificar la vocación de los políticos para fiscalizar la libertad de expresión, pero por lo menos, todos a una, no lo ocultan. En realidad no caben excepciones: todos lo hacen cuando pueden hacerlo. Sorprende por ejemplo que quienes controlaban antes la televisión pública en España se rasguen las vestiduras quejándose ahora de lo mismo que practicaban ellos, sin diferencias apreciables a favor o en contra. Es verdad que de la parrilla de informadores y vendedores de opinión desaparecieron casi todos los que estaban, pero para dejar paso a los que hacían pasillo, y que volverán nada más cambien las tornas. Es un trasiego irrenunciable que por añadidura evidencia, por lamentable que sea, la falta de objetividad de quienes se prestan a servir a la voz de su amo por intereses estrictamente personales, cuando no partidistas.  

jueves, 14 de febrero de 2013

Poco tiene que ver la corrupción política con las penurias del ladrón

No debiera generalizarse, pero se generaliza. Un alto porcentaje de la ciudadanía tiene un mal concepto de los políticos (todos son iguales, suele pensarse), y tampoco es eso; pese a lo que digan, aún quedan los honestos y entregados. Eso sí, la mala conducta de unos contamina, a ojos del ciudadano, a todos los demás. Por ejemplo, el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, el mejor retribuido de todo el Estado (cobra el doble que el presidente del Gobierno) cometió la estupidez de afirmar que los políticos están mal pagados (?) y que la exigüidad espolea a meter la mano en la caja. Lo expresó en otras palabras, pero es lo que dijo. Y por extensión, el exabrupto abarcó a toda la tribu. Si eso fuese así, también debería darse en otra esferas de la sociedad y no consta. Que la cajera de un comercio esté mal pagada no quiere decir que se quede con mitad de lo que recauda para contrarrestar el salario que no le pagan. Todos sabemos que la corrupción arranca de otros diseños delictivos que tienen poco que ver con las penurias del ladrón. 



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