Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Sindicalistas metidos a empresarios para hacer lo contrario de lo que piden



Todo tiene explicación; o casi todo. A la vista de las últimas impudicias, cuando menos divulgadas, los sindicatos, cada día más necesarios en la defensa de la cada vez mayor precariedad laboral, vienen perdiendo su sentido de exclusividad en defensa del trabajador para involucrarse en sus lucros y contubernios, enfrentándose a su discurso y a sus principios. Por ejemplo, si la UGT, de ser verdad lo denunciado, gestiona 81 empresa que facturan más de cien millones de euros, no de extrañar que niegue a sus propios empleados lo que predica en defensa de los derechos de los demás, y así se explica que, por ejemplo, en Andalucía la central ultime despidos aplicando la reforma laboral del PP, que tanto rechazó, con una verborrea que no era más que un paripé a la vista, ya digo, de lo que ocurre o de lo que trasciende por las informaciones que al respecto se publican un día sí y el otro también. Todas estas componendas acaban por restar fuerza y toda credibilidad a quienes mañana salgan a la calle para criticar lo que, en efecto, debe criticarse.  

martes, 26 de marzo de 2013

Así se explican los silencios por los eres



Cierto es que los grupos de izquierda o quienes se autoproclaman tales son más proclives que la derecha a movilizarse, lo cual está muy bien y es además saludable en una democracia, pero carecen de sensibilidad para protestar cuando los desarreglos provienen de su lado, donde parece que los desenfrenos están permitidos. Aun así resultaban sospechosos los silencios (callejeros y de despacho) por los eres fraudulentos andaluces, en detrimento de los subsidios del paro, como si todas las pancartas esperasen mejor ocasión en el desván de los Bardem, también mudos pese a los millones de dinero público desfalcados. Pero llegó la explicación: había sindicalistas de por medio, y de hecho uno de ellos, cazado con el botín debajo de la cama, ya está en el trullo. Los sindicatos, recelosos, no lo admiten, pero la juez insiste en que cobraban comisiones por dar información privilegiada sobre las empresas en crisis. Algo se avanzó, pero será insuficiente hasta que caigan todas las equis. No parece difícil.


viernes, 11 de enero de 2013

Hipocresías de políticos y sindicatos



Que los políticos predican una cosa y hacen otra no es nuevo, pero aun así las alharacas de hipocresía y cinismo más evidentes nunca pasan desapercibidas. La denostada reforma laboral de la derecha fue muy duramente objetada por la oposición; no podría ser de otra manera. Claro que los fustigantes, como también se esperaba, poco tardaron en hacer suyos los cambios que abominaban para abreviar sus propias plantillas, desde el PSOE a las centrales sindicales, en arbitrajes cargados de deshonestidad e impudor, enmascarados por la crisis. Ahora es el BNG, igualmente muy crítico con la estrategia laboral del Gobierno, el que utiliza las ‘inadmisibles’ medidas por las que no solo reduce su plantel a la mitad sino que reduce los salarios de los que quedan en un cuarenta por ciento. Leen bien, el cuarenta. A eso se le llama predicar con el ejemplo. Eso sí, quienes vertieron los reproches, razonados o no, siguen en sus poltronas tan cómodamente. Y no se oye una queja.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

La oratoria de los líderes sindicales recuerda los discursos del pasado



Casi nadie duda de que los sindicatos necesitan ya de un reciclaje profundo antes de que sea demasiado tarde, en la forma, en el fondo (sin subvenciones, por ejemplo) y también en el lenguaje. La oratoria apocalíptica de sus líderes, con la que pretenden llegar a quienes todavía les siguen, está anticuada, oxidada y con escasa capacidad de persuasión, y eso es gravísimo precisamente cuando son muy necesarios para la defensa de los trabajadores. La última actuación de Toxo y Méndez ante la multitud, que al parecer trataron de engordar en aforo, recordaba, por su tono, discursos del pasado en la plaza de Oriente. Alguien recordó que su estilo oratorio y declamatorio tiene similitudes con los de Hitler o Franco y tiene razón. Se pueden decir las misas cosas, con igual contundencia, con dialéctica actual, sin griteríos aterradores y léxicos cavernícolas que acaban por ahuyentar al personal. Son líderes, claro, de la vieja escuela y por eso es necesario que dejen paso a dirigentes de hoy. El pasado no es futuro.


jueves, 26 de abril de 2012

Sindicatos, Patronal y partidos políticos, ¿por qué no se autofinancian?


Ignoro si no está en la agenda de los recortes porque no hay intención de cercenar, por no haber llegado el momento o por olvido, lo cual es poco probable si los recortes emergen a diario con la contundencia con que caen los chuzos de punta. ¿Alguien prevé la supresión de subvenciones (escandalosas) a organizaciones empresariales, sindicatos y partidos políticos? ¿O es preferible, para que no se les 'toque' en serio, sostenerlos que machacar la Sanidad, la Educación… y otros servicios esenciales del arco social? No es que sindicatos, empresarios (sus organigramas) y partidos políticos sean prescindibles, pero la mayoría piensa que deben ser sus afiliados o simpatizantes respectivos quienes afronten el sostenimiento. Ningún ciudadano tiene por qué pagar con sus impuestos un gasto no siempre diáfano como lo exige el manejo de fondos públicos. Más tratándose de entes sindicales, es fundamental que se autofinancien para evitar desvaríos y fortalecer su independencia, que de otra forma estará siempre sometida a presiones que restan credibilidad. O jugamos todos o rompemos la baraja.

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