Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
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jueves, 9 de mayo de 2013

Guardar el dinero en casa, ¿es legal?

¿Se puede tener en casa todo el dinero que se quiera, sin temor a represalias de Hacienda? Sí, se puede, siempre que su procedencia sea legítima. Los expertos, no obstante, alertan del peligro que puede suponer tener grandes cantidades en casa por posibles robos y la necesidad de si luego se quiere volver a ingresar poder demostrar su procedencia. Pero la inestabilidad bancaria anima a los ahorradores a ocultar su dinero debajo del colchón.

(Información de Consumer)
Dentro de una maceta, detrás de un cuadro, en el congelador o el bote de las galletas... e incluso en un colchón con una caja fuerte incorporada que ya fabrican. Todos son escondites para guardar los ahorros en casa. Sin llegar a este último extremo (o sí, porque los españoles cada vez tienen más miedo a un "corralito" como el chipriota, y confían menos en sus sistemas bancario y financiero), el número de ciudadanos que duda sobre si guardar su dinero en casa o en el banco aumenta en tiempos de crisis. Ahora bien, ¿es una práctica legal? ¿Puede haber algún problema con Hacienda? Como se señala en el presente artículo, se puede tener en casa todo el dinero que se quiera, siempre que su procedencia sea legítima, por eso, conviene ser precavido y poder acreditar siempre el origen del efectivo.

¿Puedo guardar mi dinero en casa?

500, 1.000, 3.000, 6.000 euros... No hay ningún impedimento legal para guardar fuera de un banco todo el efectivo que se desee y que se haya ganado de manera lícita. Cada uno puede disponer de su dinero como desee, y almacenarlo donde quiera.
Hacienda, sin embargo, advierte del peligro fiscal de guardar el dinero en casa: no tanto por sacar una cierta cantidad del banco, sino por cómo y cuándo aparece de nuevo. Si una persona retira 20.000 euros de una cuenta, y poco después ingresa la misma o similar cantidad, es creíble que sea el mismo dinero. Pero si permanece más tiempo fuera del circuito bancario, al aparecer de nuevo, la Administración puede dudar de su procedencia y obligar a tributar sobre el mismo en el Impuesto sobre la Renta, como una ganancia patrimonial no justificada. Obligaría a tributarlo hasta un 52%, si no se consigue probar que se trata del mismo dinero que se sacó.
En ese sentido se ha pronunciado la Dirección General de Tributos, respecto a la realización de una retirada y de un posterior ingreso en efectivo en una cuenta bancaria. Se indica que, en el ámbito fiscal, no se tiene por qué creer que el dinero que un cliente saca de su banco en un momento determinado es el mismo que se mete en la entidad después de un periodo de tiempo medio o largo. Podría ser un premio, una herencia o una ganancia que Hacienda desconoce y, sobre todo, por la que no se han pagado impuestos. Por este motivo, cualquier persona que ingresa dinero en una cuenta bancaria debe poder acreditar cómo lo ha obtenido.
Si se alega que esa cantidad es la misma que retiró, conviene que pueda demostrarlo. Para la Administración, la carga de probar el origen del dinero metido en una cuenta la tiene el contribuyente. Por ello, para evitar que se considere que lo reingresado supone una ganancia patrimonial no justificada, hay que ser precavido. Conviene, en los casos más extermos y tras retirar una importante cantidad de dinero, acudir a un notario.

Suficiente control de Hacienda

Sin embargo, según señalan algunos expertos, en realidad no es tan complicado demostrar que el dinero es legal. Cuando se retiran más de 3.000 euros en metálico de una cuenta, se debe indicar al cajero de la oficina para qué se desea. Así, se puede guardar con plena libertad en casa, en una caja de seguridad o donde estime oportuno el ahorrador.
Otra cuestión es que haya mejores opciones que tenerlo en casa "a cal y canto", como invertirlo en un "valor seguro". En todo caso, eso sí, es recomendable guardar todos los recibos de reintegro o de compra.
Además, no hay que ser ingenuo: Hacienda sabe siempre quien gasta más de lo que gana. Tiene múltiples medios para ello: pagos por cheque, ingresos de más de 3.000 euros, uso de una Visa Oro, abono de facturas de más de 3.000 euros donde figure el NIF... Casi siempre se sospecha cuando la operación es de cierto importe, en general superior a 3.000 euros.
En caso de que la Administración localice un gasto superior a los ingresos declarados, llama y sanciona al contribuyente por el importe que supone no declarado con su impuesto correspondiente, intereses de demora y multa.

Legal sí, pero ¿seguro?
En un armario y dentro de bolsas de plástico, las monjas de un convento de Zaragoza tenían almacenado un millón y medio de euros. Todos, céntimo a céntimo fueron robados por un ladrón, y dejó a las religiosas sin consuelo, y con el problema de demostrar ante Hacienda la procedencia de semejante cifra.
Un robo es el más frecuente de los peligros que conlleva el hecho de guardar el dinero en casa. Pero, además, incendios, inundaciones, terremotos, o morir sin decir dónde estaba la "hucha"... son otros riesgos frecuentes de mantener el efectivo "debajo del colchón".
Es aconsejable, por tanto, para quien ya no confíe en el banco, no guardar todo el dinero en casa, sino solo lo necesario para hacer frente a los gastos corrientes durante un periodo aproximado de medio año. El resto, mejor depositarlo en una caja de seguridad en una entidad financiera.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Desahucios, hipotecas, necesidades extremas, falsas euforias...




Mejor que no hacer nada sí es, pero a la vez que se alivia un problema arranca un lío que tenderá a perturbar aún más el drama. Del mismo modo que es imposible establecer barreras entre feos y guapos, buenos y malos…, más lo será fijar los criterios que reglen los casos de necesidad extrema y poder precisar a quienes alcanza la moratoria de desalojos por impago de hipotecas que acordó (a buena hora) la banca. ¿Dónde acaba la necesidad y dónde empieza la extrema indigencia? Alguien deberá fijarlo llegado el caso, y es entonces cuando surgirán los desequilibrios, los agravios comparativos y toda una ristra de discordias que frustrarán remedios y soluciones en cada caso. No es, además, más que un parche que, en la mayoría de los casos, solo enmascara y aplaza dolorosas consecuencias a corto plazo. Y es en el instante de la falsa euforia que retrasa el conflicto cuando empieza la cuenta atrás de plazos y obligaciones que han de acatarse. Los bancos nunca perdonan. 

viernes, 11 de mayo de 2012

Cómo afecta la nacionalización de la matriz de Bankia a sus clientes

Quienes no estamos muy impuestos en estos tejemanejes económicos relacionados con los bancos estamos sumidos en un mar de dudas. No tenemos muy claro en qué consiste la nacionalización de la matriz de Bankia ni cómo afecta a sus clientes, que llegado el caso pudiera hacerse extensivo a otras entidades financieras en situaciones parecidas. Eroski Consumer publica una información que aclara muchas dudas.



La situación es tranquila para quienes tengan cuentas y depósitos, no tanto para los propietarios de acciones y preocupante para aquellos que se encuentren en el laberinto de las preferentes.
  • Por ELENA V. IZQUIERDO

La dimisión de Rodrigo Rato como presidente de Bankia el lunes 7 de mayo fue solo el principio de la caída en picado del valor en Bolsa de la entidad. La incertidumbre y las incógnitas acechan desde entonces a los clientes del banco y a sus accionistas. Al igual que ha ocurrido en crisis bancarias anteriores, durante estos días los teléfonos de las sucursales no han dejado de sonar y las oficinas se han llenado de consumidores inquietos por el futuro de sus depósitos. Pese a la tranquilidad que ha intentado infundir el Gobierno, el Banco de España, los directivos de Bankia y los propios empleados, los clientes se siguen preguntando si tienen que preocuparse por su dinero. La realidad es que la situación es tranquila para quienes tengan cuentas y depósitos, no tanto para los propietarios de acciones y preocupante para aquellos que se encuentren en el laberinto de las preferentes.
La mayoría de las cuestiones que les surgen a los clientes de Bankia giran en torno a la seguridad de su dinero. Quieren saber si pueden perderlo, si podrán sacarlo en cualquier momento o si es más aconsejable dejarlo en la entidad. También se enfrentan a otro tipo de interrogantes como qué ocurriría con sus hipotecas al ser la matriz de Bankia nacionalizada, si sus acciones seguirán con una caída en picado o qué sucederá con aquellos consumidores atrapados en las participaciones preferentes.
Las respuestas son, en principio, tranquilizadoras para quienes tengan su dinero en cuentas y depósitos, no tanto para los propietarios de acciones y algo más preocupante para aquellos que se encuentren en el laberinto de las preferentes.

1. ¿Qué quiere decir que la matriz de Bankia ha sido nacionalizada?

El Banco Financiero y de Ahorros (BFA) es la matriz de Bankia y tiene los activos más tóxicos de la entidad, principalmente los relacionados con el sector inmobiliario, aunque también cuenta con participaciones en empresas relevantes. Se puede decir que es el banco malo de Bankia.
A última hora del miércoles, el Consejo de Administración de la entidad pidió que el Estado entrara en BFA como socio mayoritario. El Banco Financiero y de Ahorros tiene una deuda con el Estado de casi 4.500 millones de euros, la cantidad que se le inyectó mediante un préstamo del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria).
Ahora el Estado nacionalizará el 100% de la matriz de Bankia, que no tendría que abonar el dinero que debe ni los intereses que abonaba hasta ahora. El Estado se queda así con los activos -una gran cantidad de ellos tóxicos- de BFA y controlará el 45% de Bankia.
Según ha explicado el Ministerio de Economía, "esta decisión llevará a la toma de control público y no supone la intervención de la entidad". La entrada en el capital se considera un primer paso necesario para garantizar la solvencia, la tranquilidad de los depositantes y disipar las dudas de los mercados sobre las necesidades de capital de la entidad.

2. ¿Está seguro el dinero en Bankia?

El dinero de los ahorradores está seguro en Bankia hasta un límite, ya que el Fondo de Garantía de Depósitos responde con hasta 100.000 euros por cliente y entidad en el caso de que un banco quiebre. Si una cuenta tiene un saldo de 100.000 euros y un solo titular, éste recuperará todo el dinero; si la libreta tuviera 70.000, obtendría esta cantidad y en un depósito con 300.000 euros y tres titulares, cada uno de ellos contaría con sus ahorros íntegros. Pero si el importe de este depósito fuera de 350.000 euros, solo recuperarían, en principio, 300.000 euros, 100.000 euros cada uno.
Hasta ahora, ha habido varias intervenciones en entidades y ninguna de ellas ha tenido que utilizar el dinero del Fondo de Garantía de Depósitos para pagar a sus clientes. Caja Castilla La Mancha, Caja Sur, la Caja de Ahorros del Mediterráneo y el Banco de Valencia han sufrido la intervención estatal y sus clientes han podido contar con su dinero en todo momento. No hay motivos para pensar que con Bankia pueda pasar lo contrario.

3. ¿Puedo llevarme todos mis ahorros si quiero?

Algunas organizaciones han convocado protestas contra lo que denominan "malas prácticas de la entidad" y han pedido a los clientes de Bankia que retiren el dinero que tienen en sus cuentas.
Cualquier ciudadano puede sacar el dinero del banco en el momento que lo considere oportuno. No hay ningún problema para retirar los ahorrosde Bankia. Puede hacerse a través de transferencia -lo cual suele llevar aparejado comisiones- o por cualquier otro medio.
Los accionistas de Bankia han perdido más del 40% de lo invertido desde que la entidad salió a Bolsa
No obstante, para cantidades elevadas, si el cliente desea llevarse el dinero en metálico debe avisar antes a la entidad para que cuente con efectivo. Pero eso no solo ocurre con Bankia en este momento, sino que todas las entidades aplican estas restricciones. Cuando se trata de una cantidad más o menos elevada, que puede situarse en torno a los 3.000 o 6.000 euros, conviene avisar a los empleados de la sucursal con uno o dos días de antelación.
También hay que valorar que si el capital está en depósitos a plazo fijo o productos similares y se retira con antelación, el banco podrá penalizar al cliente según lo haya establecido en el contrato, generalmente pagándole menos intereses o eliminando directamente los réditos que podría obtener el consumidor.

4. ¿Puedo cerrar la cuenta?

Al igual que el cliente puede retirar el dinero, también está en su derecho de cerrar la cuenta. De hecho, si el saldo se deja a cero es lo más recomendable para no tener que pagar después intereses de mantenimiento.
Para anular la cuenta deben personarse en la sucursal todos sus titulares, pues si solo acude uno de ellos no podrá realizar la operación.

5. ¿Qué ocurre si cierra la oficina en la que tengo el dinero?

No hay ningún problema si esto ocurre, más allá de la incomodidad que suponga para el cliente acudir a otra oficina. Simplemente, se trasladarán los productos que el consumidor tenga contratados a otra sucursal, como sucede cada vez que una oficina echa el cierre.

6. ¿Pueden cambiar las condiciones de mis productos al ser nacionalizada Bankia?

No se pueden cambiar las condiciones de los productos que el cliente haya contratado. Si tiene un depósito al 3% a un año o paga unos intereses determinados por un crédito, durante este tiempo seguirá recibiendo o abonando la misma cantidad.
La entidad sí que podría, como pueden hacerlo todos los bancos, cambiar ciertas condiciones en algunos productos. Tiene libertad, por ejemplo, para fijar una fecha a partir de la cual cobrará intereses por la tarjeta de crédito, optar por pedir intereses que antes no cobraba, siempre y cuando lo avise a sus clientes en la manera que establece el Banco de España.

7. ¿Qué ocurre con las hipotecas?

La idea de no tener que pagar la hipoteca ecuando un banco quiebra ha pasado por la cabeza de muchas personas. Pero esto no es así y los clientes tienen la misma deuda, con la única diferencia de que se traspasa a otra entidad u organismo. En todo caso, las condiciones firmadas por el cliente y Bankia se respetan.

8. ¿Qué hago con las acciones?

Desde que Bankia salió a Bolsa en julio de 2011, los accionistas de la entidad han perdido más de un 40% del dinero que invirtieron en sus títulos. Si la participación hace 10 meses costaba 3,75 euros, su precio de salida, el miércoles estaba en 2,13.
El Estado se queda con los activos, muchos de ellos tóxicos, de la matriz de Bankia
Solo en tres días, desde el lunes 7 de mayo hasta el miércoles 9, la entidad ha perdido un 13% de su valor, lo que se traduce en unos 650 millones en 72 horas.
Es difícil saber cómo reaccionarán los mercados a la nacionalización de la matriz de Bankia y, por tanto, si la situación de los accionistas puede mejorar o seguir empeorando.

9. ¿Qué sucede con los clientes que tenían participaciones preferentes?

Son uno de los colectivos más perjudicados por la caída en picado del precio de Bankia. Si hace unos meses estaban atrapados en las preferentes, hoy se encuentran en un laberinto de muy difícil salida.
En marzo de 2012, Bankia lanzó una oferta para canjear las preferentes por acciones, a la que se acogió la mayoría de los clientes para salvar un dinero que consideraban perdido.
Según esta oferta, el valor nominal de la inversión en preferentes se cambiaba por títulos de la entidad. El 75% se abonaba en marzo de 2012 y el 25% restante, en tres partes iguales, en junio de 2012, diciembre de 2012 y junio de 2013, "con sujeción al mantenimiento en cada una de dichas fechas de la totalidad, dos tercios y un tercio, respectivamente, de las acciones recibidas en marzo". Si deciden vender estas acciones, perderán el 25% del dinero más lo que ha bajado el título, se ha depreciado en Bolsa.
Los titulares con preferentes, en el orden de prelación de acreedores, serían de los últimos en cobrar el dinero
Otros clientes no las canjearon y también pierden dinero. Además, los titulares con preferentes, en el orden de prelación de acreedores, serían de los últimos en cobrar el dinero.

martes, 3 de enero de 2012

Los bancos se 'forraron' por comisiones de tarjetas de débito y crédito

Vaya bien o mal la economía, con crisis o sin ella, los bancos siguen siendo un granero de beneficios. Lo recogí de Terra Noticias.


Según los últimos datos del Banco de España sobre los precios de los servicios de pago, los bancos cobraron a sus clientes 20,25 euros por una tarjeta de débito, casi tres euros más de los 17,30 euros que cobraban al finalizar 2010.
Asimismo, la comisión impuesta a las tarjetas de crédito ascendió en 2011 a 37,71 euros, 3,32 euros más que un año antes.
No obstante, no todos los clientes de los bancos pagan lo mismo a su entidad financiera, ya que en el caso de las tarjetas de crédito la comisión máxima era de 60 euros, frente a los 47 de un año antes, en tanto que la comisión mínima permaneció invariable en 13,52.
Por lo que respecta a las tarjetas de débito, la comisión máxima fue en 2011 de 30 euros, cinco mas que en 2010, en tanto que la comisión mínima no sufrió variación (4,51 euros).
Según estos datos, sacar dinero mediante una tarjeta de débito en un cajero del propio banco sigue siendo gratis, en tanto que hacerlo en un cajero de otra sucursal costaba de media 1,35 euros a cierre del año, frente a los 1,08 de diciembre de 2010, lo que representa una subida del 25%.
Si se dispone de dinero en un cajero de otra red, la comisión media se situaba en 3,95 euros, el 1,80% más de los 3,88 euros del año anterior.
Sacar dinero en el extranjero tuvo en 2011 un recargo de 3,98 euros -una subida equivalente al 2,05%-, frente a 3,90 euros que costaba en 2010.
En el caso de las tarjetas de crédito, en 2011 disponer de efectivo en la propia entidad costaba 3,32 euros, doce céntimos o el 3,75% más que un año antes, y hacerlo en otra sucursal del mismo banco o caja costaba 4,27 euros, apenas tres céntimos más -un 0,97%- que un año antes.
El coste de obtener efectivo en una entidad de la que no se es cliente mediante una tarjeta de crédito fue en 2011 de 4,61 euros, el 2,99% más que un año antes, en tanto que hacerlo en el extranjero supuso un coste de 4,64 euros, el 1,53% más que en 2010.
Comisiones por mantenimiento
El Banco de España también ha publicado hoy también las comisiones medias que las entidades financieras cobraron semestralmente a sus clientes por el mantenimiento de las cuentas corrientes, de ahorro, y descubiertos.
Por el mantenimiento de una cuenta corriente, bancos y cajas cobraron en 2011 -lo hacen semestralmente- una media de 27,21 euros, el 21,69% más que un año antes, en tanto que por una cuenta de ahorro imponían una comisión de 26,70 euros, el 22,87% más de los 21,73 euros de 2010.
Las entidades penalizaban los descubiertos en cuenta con 13,52 euros de media, el 12,19% más que en 2010.
También experimentaron importantes subidas prácticamente todas las comisiones de estudio, apertura, cancelación y subrogación de prestamos, tanto hipotecarios como para otros fines.
Así, en 2011 la comisión media de estudio de un crédito no hipotecario fue de 104,37 euros, el 15,31% más de los 90,51 euros que costaba en 2010, mientras que la de apertura alcanzó 136,99 euros de media, el 1,93% más -apenas 2,6 euros- que un año antes.
La comisión de cancelación anticipada de créditos no hipotecarios, por el contrario, pasó del 2,86% al 2,85% del importe.
Por lo que respecta a los prestamos hipotecarios, la comisión de estudio media fue en 2011 de 132,48 euros, el 23,50% más que en 2010, la de apertura se encareció el 6,49%, hasta 662,75 euros de media, y la de subrogación subió a 465,63 euros, el 12,09% más que un año antes.

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