Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
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lunes, 7 de mayo de 2012

Mitos de la ciencia: creencias científicas que solo son increíbles bulos

Resulta increíble la cantidad de cosas que damos por sentadas en nuestra vida diaria, sin plantearnos nunca su veracidad, a pesar de las dudas razonables que puedan despertar. Y es que, sin ser conscientes de ello, estamos rodeados de miles de mitos, arraigados con fuerza en el imaginario colectivo y que distan mucho de corresponder a la realidad. El doctor en biología e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, Daniel Closa i Autet, se encarga de desbaratar varias de estas falsas creencias en su libro "100 mitos de la ciencia", una obra que, como su nombre indica, recoge un centenar de supuestas teorías y hechos de carácter científico, que no son más que bulos, la mayoría de ellos sin ninguna base. Reportaje recogido de Terra.

El cuerpo humano está plagado de mitos
Así, según el autor, las uñas y el pelo de los muertos no crecen, a nadie se le puede aclarar el pelo tras un susto ni los hombres piensan en el sexo cada siete segundos. Y como demuestra en su libro, en la mayoría de ocasiones no hace falta ser un estudioso de la ciencia para desmontar mitos, sino, simplemente, sentarse a pensar y a razonar las cosas.
El cuerpo humano está rodeado de mitos. Por ejemplo, existe la creencia de que el pelo de las personas sigue creciendo después de muertas. Una convicción inspirada en el hecho de que, tras exhumar un cadáver, el cabello siempre parece más largo de lo que aquella persona lo tuvo en vida. Lo mismo pasa con las uñas.
Sin embargo, como explica Closa i Autet, ni las uñas ni el pelo han incrementado su longitud. Lo que ha ocurrido es que el cuerpo ha perdido agua y, por consiguiente, volumen, lo que deja al descubierto más pelo, y una porción de las uñas que permanecía oculta por la carne.
Y hablando de cabello, ningún disgusto puede aclararlo, aunque muchas personas afirmen haber observado este fenómeno. Lo que realmente han visto es una caída de cabello causada por una situación traumática, que ha dejado al descubierto las canas, las cuales son más resistentes que el pelo con pigmento.
Asimismo, existen diversas leyendas en torno al cerebro y la mente. Una muy común consiste en creer que sólo usamos el 10% de nuestro cerebro, una afirmación gratuita ya que, cuando se mide con aparatos la actividad cerebral, se observa que todas las zonas funcionan. Igualmente, no es posible aprender nada mientras dormimos, por mucho que Aldus Huxley insistiera en ello en "Un Mundo feliz", y los hombres no piensan en sexo cada siete segundos, porque no existe tecnología alguna que pueda confirmarlo. 

Mitos sobre los animales

Los mitos también alcanzan al mundo animal. De este modo, es absolutamente falso que las avestruces entierren la cabeza en la tierra -en ocasiones, la ocultan entre sus plumas-, o que los gatos siempre caigan de pie ya que, como habrá observado el dueño de una de estas mascotas, en las distancias cortas pueden caer de lado o de espaldas.
Siguiendo con las mascotas, quien tenga peces se habrá percatado de que su memoria no dura pocos segundos, por cómo reaccionan en busca de comida cuando se abre la tapa del acuario, lo que significa que poseen la capacidad de aprendizaje. Otra creencia común atañe a los camellos, que no acumulan agua en la joroba, sino grasa. En cuanto a las serpientes, aunque realmente lo parezca, estas nunca reaccionan al sonido de la flauta de un encantador, sino únicamente al movimiento que realiza la persona, ya que son sordas. 

Mitos sobre nuestro planeta

El agua del fregadero o del inodoro no gira en un sentido u otro según el hemisferio en el que nos encontremos. Aunque lo hemos visto en cientos de películas, se trata de una falsedad, como destaca el autor.  Sin embargo, este mito sí que posee una base científica, asociada a la llamada fuerza de Coriolis, un fenómeno real que sólo es apreciable cuando las distancias recorridas implican cientos de metros. Así, los remolinos y huracanes giran en sentidos inversos según el hemisferio, pero este efecto jamás puede observarse en la bañera de casa.
Otro mito muy común consiste en creer que, durante el verano, nuestro planeta está más cerca del sol que en invierno, algo que, como recuerda el autor, incluso algunos maestros enseñan en la escuela. Sólo hay que detenerse un momento a pensar, para tirar por tierra esta creencia. Y es que, si esto fuera cierto ¿cómo es posible que, mientras es verano en un hemisferio, sea invierno en el otro?
Asimismo, el color añil no existe ni el arco iris posee siete tonalidades, sino todas las posibles. Por otro lado, el ciclo del agua es en parte mentira, ya que tendemos a creer que el agua siempre es la misma, discurriendo por todo el planeta, cuando, realmente, las plantas destruyen parte de la misma durante la fotosíntesis.
Y aunque Mao insistiera en ello, por mucho que todos los chinos salten a la vez, jamás alterarían la órbita terrestre, ya que, para modificar la trayectoria de nuestro planeta, sería necesaria una fuerza proveniente del espacio, y los habitantes de China forman parte de la Tierra.

miércoles, 25 de enero de 2012

La luna: mitos y leyendas

La Luna, además de ser nuestro satélite, siempre ha sido un foco en la noche, y todas las culturas que han habitado la tierra, siempre le han dado la categoría de deidad, culpándola o adorándola por su influencia sobre el ser humano, la propia tierra, o las criaturas que habitan en ella.
 
Sus ciclos, duran 28 días, al igual que el periodo menstrual de las mujeres, lo que hizo que esta tuviese una gran adoración en los cultos a la fertilidad en la antigüedad. En casi todas las culturas se le ha dado un carácter femenino, y en otras tantas un cierto componente oscuro o antagonista al sol. Por sus efectos sobre los cánidos y muchos animales, también se le atribuye el poder del cambio dentro de las bestias antropomorfas, como el hombre lobo, y a la vez, siempre se le adjudicó un carácter esotérico a la hora realizar los aquelarres y las invocaciones en las noches de luna llena.
Todas estas características, siempre han hecho ser el epicentro de muchas leyendas, pero… ¿realmente son verdad los mitos que la rodean?
 
¿Porqué los lobos aúllan a la Luna?
 
Cuenta la leyenda, que una noche ancestral, la Luna bajó a la tierra y se quedó enredada entre las ramas de un árbol. En ese momento apareció un lobo y la empezó a acariciar con su hocico y jugaron toda la noche, hasta que ella volvió al cielo y el lobo al bosque, y esta, le robó la sombra al cánido para recordarle para siempre y él desde entonces, le aúlla en las noches de luna llena para pedirle que se la devuelva… Partimos de la base de que el aullido del lobo, al igual que el de muchos cánidos, es una forma de comunicación más, utilizada para alertarse unos a otros, en la época del celo, para marcar territorios, arropar a sus crías… Las noches de luna llena no tienen nada que ver con un incremento en los aullidos, aunque, como es verdad, en las noches despejadas de luna llena, la actividad siempre es mayor posibilitada por el aumento sustancial de la luminosidad de la noche.
 
¿Influye la luna en el crecimiento de nuestro pelo?
 
Es creencia popular que en función de la fase en la que esté la luna, nos crecerá más rápido el pelo, al igual que en otras fases se nos caerá más…
Según los expertos, el pelo crece una media de 1 a 1,5 centímetros al mes, y esto se debe únicamente al folículo piloso, con lo que la luna influye muy poco por no decir nada en esto.
 
 
¿Existe una cara oscura de la luna?
 
Realmente, si lo medimos por su número de horas iluminada, ambas caras lo están casi por igual. La diferencia está en que una cara es la que vemos, y la otra, es totalmente desconocida para nosotros, siendo una zona con mayor orografía crateriana debido a que no está protegida por la tierra de asteroides y con nomenclatura rusa, pues su topografía fue estudiada por la sonda soviética Luna 3 en 1959.
 El refugio de las malas almas, de las tres parcas o de las brujas, ha sido desde luego, inspiración para muchos… Se dice que entre las montañas formadas por su orografía podemos ver una liebre, un hombre con leña al hombro o al mismísimo San Jorge con su lanza…  Aunque a día de hoy la ciencia haya conseguido eliminar muchos de estos mitos, siempre seguirá manteniendo su halo de “misterio” para los espectadores de su vecino planeta. 

Fuente: National Geographic

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