Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
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viernes, 7 de junio de 2013

¿Tanto cuesta renunciar al escaño que solo 'calientan' en la Cámara gallega?



Cuando fallan los argumentos, o son inconsistentes, surgen los despropósitos, las frivolidades y las ligerezas. El aún mandamás de los socialistas gallegos vino a decir el otro día que el mensaje que se transmite o pretende transmitir sobre la conveniencia de reducir el número de parlamentarios es "antidemocrático". En vista de lo que enmascara la premisa que maneja el señor Vázquez, por motivos que a nadie se le oculta, no viene sino a apremiar que se plasme cuanto antes el compromiso que los ganadores de las elecciones llevaban en su programa, aun a sabiendas de que incómoda, y mucho, a los que se agarran a un clavo ardiendo con tal de no perder regalías trasnochadas y cargos privilegiados, cuanto más numerosos mejor para sus intereses personales. No acaban de entender que la proporcionalidad tanto se mantiene con treinta como con quince. Además, ¿qué sentido tiene no desinflar escaños si una inmensa mayoría de quienes los calientan no hacen otra cosa en toda la legislatura?

sábado, 1 de junio de 2013

¿Por qué subvencionar en el Congreso las consumiciones de sus señorías?



No conformes con quintuplicar o sextuplicar el salario de miles de currantes, sus señorías van y aprueban en la Mesa del Parlamento incrementar el cinco por ciento la partida consignada como subvención de sus consumiciones en cafetería y restaurante del Congreso, que de 850.000 euros en 2012 pasa a 892.500 en el presente año. Todo para que los menús sean más baratos de lo que lo serían en el bar de enfrente, pero con dinero del erario. Se conformó por unanimidad, sin reproches de los unos a los otros, como sucede siempre que de acaparar privilegios se trata. No hay disensiones, como tampoco las hubo en la Cámara andaluza para aprobar el aumento de dietas a portavoces, de tapadillo, en silencio… Todo acaba sabiéndose, aunque de poco sirva; si no es un exceso es otro, un día sí y otro también, afloran nuevos escándalos por nepotismo y abuso de poderío. Otro dato. ¿Saben cuánto se gastan los diputados al año en viajes?: bastante más de ocho millones de euros.

viernes, 12 de abril de 2013

Más que Parlamento, verdulería

Beiras, en una de sus apasionadas intervenciones
Como bien dice el refrán, alguien vendrá que bueno te hará, o algo así, que puede aplicarse perfectamente a Felipe González. Alejado del poder, y como hombre de Estado que siempre fue, debe ser el único que no perdió la perspectiva de la cordura institucional frente el desatino político que nos acorrala. Razón tiene al afirmar que la crisis (política) "galopa hacia una anarquía disolvente". Qué mejor prueba que el lamentable espectáculo circense vivido en el Parlamento gallego con Beiras como showman principal de un debate que en nada contribuye a serenar los ánimos y a alcanzar la sensatez que tanto se necesita para encauzar la debacle. El dirigente nacionalista debe creer que sus alharacas delusorias llevan a reconducirla, cuando lo único que consigue es degradar aún más el prestigio de la Cámara, que más que un órgano para resolver los problemas de los ciudadanos parece un mercado verdulero en el que cada cual solo busca rentabilizar sus intereses. Y así nos va.

sábado, 2 de febrero de 2013

Perturbadores en el Parlamento gallego

Los manifestantes, en una foto de El Ideal Gallego
No se justifica, pero incluso podría entenderse que trabajadores con incierto futuro laboral organicen alborotos en el Parlamento gallego. En su hoja de ruta está acaparar la atención cómo sea; lo que es sorprendente e inadmisible es que, por razones partidistas, sean parlamentarios de la oposición quienes alimenten y apoyen las protestas, cuando las únicas voces que deben oírse en la cámara son las de sus representantes, legítimamente elegidos por el pueblo, sea en el tono que sea. En eso tiene razón el presidente de la Xunta cuando dice que algunos políticos a los que las urnas no les dan la razón pretenden conseguirla a la fuerza. Los trabajadores tienen todo el derecho a manifestarse buscando la solución a sus problemas, incluso frente al Parlamento, pero no a convertir el hemiciclo en una feria. Una cosa es asistir como invitado y otra diferente ir a perturbar. Haciéndolo deslegitiman también a los instigadores que les respaldan, cuya función parlamentaria carece de sentido. 



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