La cogida del diestro Julio Aparicio reaviva la polémica
La grave cogida del diestro Julio Aparicio en Las Ventas (Madrid), al sufrir una espeluznante cornada que entró por el cuello y salió por la boca (véase la foto), relanza la polémica sobre las corridas de toros, que unos consideran un espectáculo que es poco menos que la identidad de España, con amplio apoyo intelectual, y que otros califican de crueldad por el sufrimiento que supone para los astados, y a lo que hay que añadir el riesgo que supone para los matadores, aunque en este caso está la propia voluntad del individuo que participa libremente, y a cambio de mucho dinero, en la fiesta.
En cualquier caso no puede negarse que, además de lo que pueda tener de belleza y arte (por algo es arte de Cúchares), los festejos taurinos también ofrecen escenas muy desagradables, como la de la cogida de Aparicio. La imagen es horripilante, no faltando incluso quienes critican que se haya publicado, pero un periodista profesional, como es mi caso, debe conceder prioridad a su interés informativo, aun comprendiendo a quienes no comparten este criterio.
¿Deben suprimirse las corridas de toros como se plantea Cataluña? Yo sería partidario de que sí, porque estando en contra del maltrato a cualquier animal, es difícil excluir a los toros, que son igualmente indefensos, por mucho que haya opiniones en contra, quizá mayoritarias.
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