Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
Mostrando entradas con la etiqueta Inventos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inventos. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de noviembre de 2014

Día internacional del inventor: ¿qué sería de nosotros si no se hubiese fregonas?



A diferencia de determinadas chorraditas que tienen su día, no es el caso de hoy al celebrarse el día internacional del inventor. ¿Qué sería de nosotros sin los inventos? ¿Lo pensaron alguna vez? Valoramos, no lo que se merecen, los grandes hallazgos que cambiaron el mundo: teléfono, televisión, radio, internet, imprenta, lentes, rueda, avión, ferrocarril, penicilina…, y otros más muy significativos. Pero nadie se acuerda de los pequeños inventos que supusieron grandes soluciones a la humanidad. Algunos quizá sí, pero ¿se sabe quien fue Manuel Jalón Corominas, fallecido no hace mucho? Un ingeniero aeronáutico, que en 1958 ideó, aparte de las jeringuillas desechables, la fregona. ¿Concibe alguien un mundo sin fregonas? Pero hubo otros creadores que permanecen arrinconados en el olvido, que ingeniaron, por ejemplo, los cepillos de dientes, perchas, fósforos, bolígrafos, inodoros, paraguas, tenedores… o la propia servilleta, la que por cierto debemos al gran Leonardo da Vinci, relacionado siempre con logros de mayor relumbrón, pero posiblemente menos funcionales.

sábado, 5 de mayo de 2012

Inventores que murieron por culpa de sus propios inventos

Marie Curie, la primera en ganar dos premios Nobel

Los inventores, a lo largo de la historia, han hecho evolucionar a la humanidad, facilitándoles la vida, curando enfermedades, desarrollando distintos tipos de transportes, pero muchos de ellos se han ‘sacrificado’ y han muerto por culpa de sus propios inventos.


El paracaídas que no paró ninguna caída

Franz Reichelt era un sastre francés con altas aspiraciones. Fascinado por los planos y diseños de Leonardo da Vinci, decidió intentar crear un paracaídas.
El sastre pretendía que tal artilugio le permitiera aterrizar suavemente desde cualquier altura desde la que se tirara.
Para no arriesgarse innecesariamente, el francés le puso su invento a un muñeco y lo arrojó desde lo alto de la parisina Torre Eiffel. El resultado no pudo ser más catastrófico, pero esto, lejos de amedrentar al 'inventor', le animo a probarlo por sí mismo, ya que, a pesar de que el muñeco se estrelló estrepitosamente contra el suelo, alegó que se debía a que el ser inerte no podía extender los brazos para planear.
Reichelt se preparó para probar el paracaídas por sí mismo. Las autoridades de la Torre se negaron a que lo hiciera pero la Policía le dio el permiso que necesitaba.
El 4 de febrero de 1912, el temerario inventor se precipitó desde lo alto de la torre más alta del mundo en ese momento, cayendo de forma violenta y dejando un agujero considerable en el suelo.

La gasolina y las cuerdas

Thomas Midgley, Jr. Ha ocupado un lugar muy importante dentro de la historia. Este ingeniero norteamericano dejó sus estudios en Mecánica y se pasó a la Química.
Desarrolló el plomo tetraetílico,que durante décadas fue un aditivo para la gasolina, y más tarde los clorofluorocarbonos (CFC). Gracias a estos descubrimientos fue muy valorado en su momento, aunque después, con el tiempo, se demostrara que el plomo era extremadamente dañino para las personas. De hecho, muchos de sus trabajadores, y él mismo, se intoxicaron por culpa de este componente.
Irónicamente, la causa de su muerte prematura no fueron sus descubrimientos químicos. A los 55 años contrajo la polio, lo que le dejó tremendamente debilitado. Para poder llevar una vida ‘medianamente normal’, ideó un complejo sistema de cuerdas que le ayudara a levantarse de la cama. Accidentalmente, se enrolló entre las poleas y sus cuerdas y murió estrangulado por su propio invento.

La Nobel radiactiva

Marie Curie fue una de las grandes inventoras de la historia. A parte de ser la primera persona en ganar dos premios Nobel, fue la primera mujer profesora en la Universidad de París.
Esta física y química centró sus estudios en la radiactividad. Junto a su marido, Pierre Curie, investigaron las propiedades del uranio y descubren dos elementos: el Polonio y el Radio.
Por culpa de sus estudios, con gran carga de peligrosidad, sufrían diferentes síntomas, como fatigas exageradas, llagas y quemaduras.
Después de la muerte de su marido, atropellado por un carruaje, Marie siguió con sus estudios, obteniendo un gramo de Radio y pasando al 'Olimpo' de la ciencia de todos los tiempos. Pero todo tiene su cara negativa y a los 66 años de edad, y después de quedarse ciega, Curie murió de una anemia aplástica, causada por las radiaciones que había sufrido durante sus investigaciones. Por aquel entonces, se desconocían los efectos nocivos de estos materiales.

El coche ‘volador’

En 1971 Henry Smolinski dejó su puesto de trabajo para abrir su propia empresa: Advanced Vehicle Engineering, con el objetivo de construir el primer coche volador.
En el año 1943 crearon sus primeros dos prototipos y realizaron el primer vuelo de este peculiar Ford con alas de avión. A pesar del gran peso del vehículo, realizaron varios vuelos experimentales.
Llegó el 11 de septiembre de 1973, día en el que Smolinski y su socio iban a probar en su propia piel los frutos de su inversión. Los dos iniciaron el vuelo y a los dos minutos de despegar fallecieron instantáneamente al desprenderse las alas del techo del coche.

Haz ejercicio y vivirás… ¿Más?

Jim Fixx era un neoyorquino un tanto pasado de peso y fumador. Diez años después, había perdido 27 kilos y convirtió su transformación en un libro, 'El Libro Completo del Running'.
Su obra tuvo un inesperado éxito que significó la 'invención' y el inicio de la fiebre por el 'footing' en los años 70.
Defensor del deporte como forma de vida y del 'footing' como método para vivir más tiempo y en mejor estado, Fixx muere a los 52 años de edad de un ataque al corazón mientras corría.
Su autopsia demostró que tenía las arterias coronarias obstruidas a niveles muy elevados, por lo que necesito correr muy poca distancia para morir fulminantemente.

 (Fuente: Terra)

 

 

sábado, 17 de diciembre de 2011

Pequeños inventos, grandes soluciones


La muerte de Manuel Jalón Corominas nos recuerda lo importantes que son los pequeños inventos para el normal desarrollo de la vida diaria. Sin ellos seríamos menos felices. Jalón Coriminas, ya saben, inventó la fregona en 1958. ¿Qué sería de nosotros sin la fregona? Decían que levantó del suelo a la mujer, y a muchos os hombres también. Era ingeniero aeronáutico, y sin embargo se paró en pequeñas cosas, con lo cual fue más util que si proyectase su sabiduria en otras de su profesión. También ideó las jeringuillas desechables. Casi nada. Les recuerdo algunos pequeños inventos que revolucionaron el mundo, que recogí en Taringa. Por ejemplo:


El cepillo de dientes



Según la Asociación Dental Estadounidense, el primer cepillo dental lo creó en 1498 un emperador chino que puso cerdas de puerco en un mango de hueso. Los mercaderes que visitaban China introdujeron el cepillo entre los europeos si bien, no fueron muy comunes en occidente hasta el siglo XVII. Sin embargo, en aquellos tiempos los europeos preferían cepillos dentales más blandos confeccionados con pelos de caballo



La Abrochadora



La primera abrochadora de papel fue inventada por el Rey Luis XV en Francia, en el siglo XVII. Como varios de los hoy corrientes artículos de oficina, estaba destinada al manejo y archivo de documentos públicos -pensemos que el común de la gente no tenía acceso, ni siquiera, al papel, tinta o plumas-.

Recién en el siglo XX, el inglés John Mufford creó el sistema de abrochadora -o grapadora- que conocemos y usamos en la actualidad.




La Percha


En 1903, Albert J. Parkhouse, un empleado del Timberlake Wire y Novelty Company en Jackson, Michigan, cansado de oír las quejas de sus compañeros de trabajo sobre la escasa cantidad de percheros de que se disponía en la fábrica, dobló un pedazo de alambre en dos óvalos y torció los extremos juntos para formar así un gancho, es así como fue inventado el primer gancho básico de alambre. En 1932, Schuyler C. Hulett patentó un diseño mejorado, en el que utilizó tubos de cartón ondulado en las partes superior e inferior del alambre para prevenir arrugas y en 1935, Elmer D. Rogers agregó un tubo en la barra más baja, que aún se utiliza.




La Máquina de Afeitar


King Camp Gillette y el ingeniero William nickerson perfeccionaron la navaja de 2 filos que se encajaba en una pequeña maquina diseñada con un mango y cabeza ajustable y que las hojas de acero tuvieran filo para unas 20 rasuradas.
Guillete fundo la safety razor company , patento su pequeña maquina e 1901 en el año 1904 la lanzo al mercado estadounidense y se vendía en farmacias , joyerías ,ferreterías ,etc.….
Las primeras maquinas tenían un mango con chapa de plata y las mas costosas con chapa de oro.



El Fósforo


En 1669 Hennig Brandt, un alquimista de Hamburgo aisló el elemento fósforo. En 1680 a Robert Boyle se le ocurrió revestir de fósforo un pequeño pedazo de papel, y poner azufre a la punta de una astilla de madera, que al ser frotada contra el papel, se encendía.
El primer fósforo moderno autocombustible lo inventó en 1805 K. Chancel, ayudante del profesor Louis Jacques Thénard, de París. La cabeza del fósforo era una mezcla de clorato de potasio, azufre, azúcar y goma. Se encendía sumergiendo el extremo con esta mezcla en un recipiente con ácido sulfúrico. Nunca llegó a popularizarse por su alto coste y peligrosidad.

Un día del año 1827 John Walker se encontraba en su laboratorio intentando crear un nuevo explosivo. Al remover una mezcla de productos químicos con un palito, observó que en el extremo de éste se había secado una gota en forma de lágrima. Para eliminarla, la frotó contra el suelo del laboratorio, provocando que se encendiera. Así fue inventada la cerilla de fricción



El Encendedor


El primer mechero, llamado Lámpara de Döbereiner, fue inventado por Johann Wolfgang Döbereiner en 1823 y se mantuvo en producción hasta 1880.

El encendedor común de plástico actual y gas azul que todos conocemos evoluciono de unos primitivos encendedores de patente francesa y fueron comercializados en España por los años 60 por la empresa Flaminaire recordemos que este fue el primer encendedor de gas azul del mundo. Se fabricaron más de 50 modelos para diferente tipo de actividad. En 1971 la empresa Bic ® compro a Flaminaire, y en 1973 lanzó el 1er encendedor con llama ajustable, esta empresa se fue expandiendo y actual mente es una de las empresas que ofrecen gran cantidad de encendedores.




La Birome


Inventado en 1938 por los hermanos húngaros, Laszlo Biro y George Biro.
La historia cuenta que Laszlo estaba molesto por los trastornos que le ocasionaba su pluma fuente cuando ésta se le atascaba en medio de un reportaje y que obtuvo la idea de su invento observando a unos niños mientras jugaban con bolitas en la calle. En algún momento, una de ellas atravesó un charco y al salir siguió trazando una línea de agua sobre la superficie seca de la calle. La dificultad de trasladar ese mecanismo a un instrumento de escritura residía entonces en la imposibilidad para desarrollar esferas de un tamaño suficientemente pequeño. Con esta idea Biro patentó en Hungría, en 1938, bajo licencia británica, un prototipo. Pero nunca se llegó a comercializar.




El Calefactor


En la década de 1860 James Prescott Joule descubrio el principio de transformación de la electricidad en calor, por lo que se podría llamar el inventor del principio por el cual operan los calefactores eléctricos.
En la década de 1890 Alexander Graham Bell inventó un modelo funcional del calefactor electrico




El Inodoro


Sir John Harrington fue quien inventó en 1596 el aparato más cercano a nuestro conocido inodoro, aunque ya hay vestigios de artefactos para disponer de las heces fecales desde la Roma antigua. Estamos de acuerdo en que desde entonces para acá ya ha llovido mucho estiércol



La Llave


La existencia de llaves y cerraduras se remonta a hace 4.000 años, en tiempos del Antiguo Egipto, donde ya usaban estos utensilios, si bien eran muy rudimentarios al ser de madera. En un principio se usaban pestillos de madera que se insertaban en el lateral del marco que rodeaba la puerta, después se aseguraron con varios pernos que penetraban en los orificios practicados en el pestillo gracias a la acción de las llaves.

Se dice que fue Teodoro de Samos quien desarrolló una versión de llaves y cerraduras en el siglo VI a. C., sin saber de la existencia de la invención egipcia, según cuenta el escritor romano Plinio el Viejo.




El Paraguas


Según una leyenda china, el paraguas fue inventado por Lu Mei, una joven que había retado a su hermano a idear algo que les protegiese de la lluvia. En una noche, Lu Mei construyó un bastón del que pendían 32 varillas de bambú cubiertas de tela. Lo cierto es que el paraguas ya existía en China en el siglo XI a. C. De allí pasó a Egipto y Grecia, donde fue usado como sombrilla. Tras la caída del Imperio Romano, desapareció hasta finales del siglo XV, cuando resurgió en Francia como objeto de lujo. El químico escocés Charles Macintosh presentó en 1823 el primero impermeable, que hedía a caucho.

Blogs que sigo

Buscar este blog