Un placer, amigos

Es un honor para mi el que visites mi página y espero que descubras algo que pueda interesarte. Además de reproducir los breves artículos de opinión que en días alternos publico en el diario El Progreso de Lugo, sobre variados temas del día a día, también procuro insertar pinceladas de actualidad, de contenido histórico (no al uso) o costumbrista para hacer más amenos los textos, viajes..., aparte de incluir algunos enlaces que pueden ser útiles en determinados momentos. También os invito a seguirme. Un saludo cordial desde la romana y amurallada ciudad de Lugo, la Lucus Augusti, en España.
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martes, 13 de agosto de 2013

Crueldad: cada tres minutos y medio se abandona una mascota en España

El problema es viejo y se agrava por la crisis. Cada vez son más las mascotas abandonadas por sus dueños, más en verano que en cualquier otra estación. Las cifras que se barajan son diversas, pero se estima que en España se prescinde cada año de doscientos mil perros y gatos, lo que supone que cada tres minutos y medio se reniega de un animalito. También son víctimas del desafecto conejos, hurones y otras especies domésticas, adoptadas
No quiero ni imaginar que mi perro, Mos, sea abandonado
irresponsablemente, sin pensar en que necesitan atenciones diarias. Y eso que aumenta el número de residencias de acogida temporal, pero no son asequibles a todos los bolsillos. Parte de culpa la tienen también los establecimientos hoteleros, que en la mayoría de los casos no los aceptan junto a sus clientes, lo cual espolea a deshacerse del animal. De cualquier manera no hay disculpa posible para que cundan estos comportamientos, y que además se consienta, no sancionando duramente los casos que puedan probarse de tan cruel actitud.

viernes, 21 de junio de 2013

¿Qué dice el perro con su cuerpo?

Enfado, alegría, relajo o miedo son algunos de los estados de ánimo que un perro es capaz de transmitir con su cuerpo


Los perros cuentan con un elaborado sistema de señales visuales, auditivas y olfativas para comunicarse. Los perros, son grandes comunicadores, es cuestión de observarles con atención. En este artículo se habla sobre las distintas vías del perro para comunicarse: la cola del perro, las orejas, el cuerpo, los gestos faciales. También existen señales de calma en el perro, que indican que el can no busca conflicto.Curioso reportaje que reproduzco de la revista de Eroski Consumer
Los perros utilizan su cuerpo, sus glándulas generadoras de feromonas olfativas y su voz para compartir información tanto con sus dueños como con otros canes.
Dos de los apéndices de los perros, cola y orejas, son los que transmiten más información, según su posición. No obstante, la comunicación del perro es más sofisticada.
El perro tiene alrededor de 100 señales para transmitir calma y evitar conflictos
En ocasiones, para descifrar lo que el perro nos quiere comunicar, es necesario tener en cuenta varios gestos que se producen en el mismo momento. Miguel Ibáñez, experto en comportamiento animal de la Universidad Complutense de Madrid, pone un ejemplo: "Para saber si un perro está enfadado, no solo basta con que tenga las orejas levantadas, sino también su cola, su posición corporal sea de alerta y el can enseñe los dientes o gruña".

La cola del perro habla por sí sola

La cola del can es similar a una bandera que se ve en la distancia y que emite señales sobre el estado del ánimo e intenciones del perro. De esta forma, un perro que está en el parque puede comunicar a otro congénere que se encuentra a varios metros de distancia si está dispuesto a entablar relación y se encuentra de buen humor. O si, por el contrario, prefiere mantener las distancias.
Una cola levantada en un perro puede tener varios significados, según el resto de señales que emita su cuerpo. De manera que si tiene la cola y las orejas rectas, puede significar que algo le llama la atención y está atento.
"No se puede generalizar y decir que siempre que un perro tiene la cola inmóvil y recta está en posición de ataque", explica Ibáñez.
La cola en movimiento, de derecha a izquierda, indica que el perro está contento. Si además, se acompaña de la postura del cuerpo encorvada, con la cabeza agachada y emite algún gemido, significa que implora caricias y atención de una manera sumisa.
El pelo de la cola erizado indica que el perro está enfadado y puede hacer alguna exhibición amenazante con los dientes o algún ademán de ataque para advertir a su interlocutor, de que se aleje. Este tipo de señales comunicativas de avisoayudan a evitar conflictos graves entre los perros, por cuestiones jerárquicas o territoriales.
La cola entre las patas traseras del perro es otra señal que, en este caso, transmite a sus interlocutores sumisión. Un perro con el cuerpo encorvado, las orejas pegadas a la cabeza y la cola entre las patas traseras comunica: "No quiero problemas, soy pacífico y haré lo que tú me pidas".

Las orejas del can, una fuente de información

Las orejas del perro son una potente herramienta de comunicación para el can
Las orejas del perro pueden adoptar distintas posiciones que aportan diferente información sobre su estado de ánimo. Así, las orejas inhiestas pueden indicar, según se acompañen de otras señales, atención o interés, nerviosismo o enfado.
En el caso de que las orejas se encuentren pegadas a la cabeza y ladre, el perro nos puede transmitir miedo, sumisión, ansiedad o petición de atención.

El cuerpo del perro y lo que nos comunica

Un perro furioso lo demuestra con todo su cuerpo estirado
Además de las orejas y la cola del perro, su cuerpo resulta una importante fuente de información para sus interlocutores, ya sean personas u otros animales. Un perro que está furioso lo demuestra con todo su cuerpo estirado, que avanza y se apoya sobre las patas traseras para abalanzarse sobre quien le hace sentirse amenazado.
De esta manera, el can intenta mostrarse frente a su oponente lo más grande y potente posible. En esta situación es posible que el pelo del lomo se erice para tener una apariencia más amenazadora.
La postura corporal del can para indicar sumisión o miedo canino es con el lomo encorvado y la cabeza agachada. Por el contrario, si el perro apoya las patas delanteras en el suelo y mantiene levantados los cuartos traseros, pretende demostrar que está contento y dispuesto al juego.
En caso de que apoye las patas delanteras en una persona u otro animal, y el ) perro ladre o gima, indica saludo amistoso para entablar una cordial relación o alegría por encontrarse con alguien.
Otra expresiva postura corporal del perro consiste en mantenerse tumbado boca arriba para demostrar que desea que lo acaricien y le hagan caso. En caso de que el perro permanezca medio incorporado en el suelo, con la cabeza levantada y mirada de atención, comunica que espera algo, como que le den comida. Lo mismo ocurre si está sentado, atento y coloca la pata encima del dueño.

Gestos faciales del perro

- Imagen: stephskardal -
La cara es el espejo del alma del perro. La posición de los ojos y la boca del perro le ayudan a comunicar cierta información. Si los ojos están muy abiertos es señal de que está atento. En caso de que los mantenga entrecerrados, como cuando dormita, transmite que se siente relajado.
Los ojos del perro que adoptan una posición oblicua con respecto a la cara del perro y se acompañan de unas orejas inhiestas o algo agachadas y el hocico fruncido o la muestra de los dientes, indican que el perro está muy enfadado y dispuesto a llevar a cabo un serio aviso a su interlocutor.

Las señales de calma en el perro

Los perros emiten las denominadas señales de calma, que consisten en posturas, movimientos y gestos que pretenden ofrecer el mensaje: "tranquilidad, no discutamos, todo está bien". Según la educadora canina Helena Bat, este tipo de señales que el perro emite con su cuerpo ayudan a evitar muchos conflictos.
Estos mensajes de calma se comprenden de manera instintiva entre canes, pero "no ocurre los mismo entre perro y persona, de forma que la incomprensión puede dar lugar a malentendidos que dificulten la convivencia", explica Bat.
La adiestradora canina, escritora e investigadora del lenguaje canino, Turid Rugaas, es autora del libro sobre perros 'Señales de calma', donde explica cómo los perros tienen normas sociales de comunicación que incluyen alrededor de 100 gestos y señales visuales que les sirven para evitar conflictos en el grupo.
Algunas de las señales de calma que describe Ruugas en su libro son el lamido de la nariz, el bostezo, olisquear el suelo, rascarse, sacudir el cuerpo o girar la cabeza y el cuerpo. Todas ellas tienen la finalidad de evitar peleas y los perros también las utilizan con sus dueños, a los que pueden pasar desapercibidas.

La importancia de orejas y cola para la comunicación del perro

Un perro con orejas y cola amputadas tiene más dificultades para transmitir información a sus congéneres
La amputación de su cola y orejas del perro, además de cruel, dificulta la capacidad de comunicarse al can. Estos apéndices son fundamentales para que el perro transmita información a las personas o animales con los que se relaciona.
Según Miguel Ibáñez, educador canino, "la amputación les interfiere y mucho, porque dificulta la movilidad y visibilidad de estas partes del cuerpo con las que tanto se comunican los perros".
El muñón que queda tras la amputación de cola y orejas mantiene cierta movilidad, pero no de la misma forma que antes de su corte. Si un perro tiene la cola y las orejas largas es porque lo necesita para desenvolverse en su entorno.

martes, 11 de junio de 2013

Controlan las deposiciones de perros mediante ADN desde el chip del animal

Si Lugo no es de por sí una ciudad aseada, por culpa de un servicio de limpieza que no se esmera en mejorarlo, y de unos ciudadanos que no colaboran en su higiene, la incuria se agrava por culpa de los dueños de perros que no recogen las deposiciones de sus canes en aceras, jardines y donde se tercie. Son la inmensa mayoría, para qué ocultarlo. Poner remedio, como no sea a golpe de sanción, no es sencillo. Algo se
Una mala imagen de mi perro, Mos, en una de sus correrías
conseguiría si el Concello copiase al municipio madrileño de Brunete que, como se divulgó, remite los excrementos al domicilio de los dueños, identificados gracias a la colaboración de una escuadrilla de voluntarios, y con la advertencia de que posteriores envíos irán acompañados de la correspondiente multa. En algunas ciudades europeas ya se identifican las heces mediante pruebas de ADN, cruzando datos con los del chip que reconoce al animal. Es un método caro y engorroso, pero como las sanciones son también elevadas, parece que da excelente resultado. Algo debería hacerse.

sábado, 5 de enero de 2013

¿Qué ven los perros? Menos colores que nosotros y nos superan en la oscuridad

Incluso los amantes de los perros tenemos dudas sobre cómo ven. Unos creen que perciben los colores igual que las personas y otros que solo ven en blanco y negro. Ni una cosa ni la otra, pero en cualquier caso su visión es diferente a la de los humanos. Seleccionó un curioso reportaje al respecto Eroski Consumer.


Por CAROLINA PINEDO

Los perros tienen una visión distinta a los humanos, más especializada y adaptada a la escasa luminosidad. Sin embargo, los canes tienen menos agudeza visual y perciben menos colores que nosotros. La visión del animal es apropiada para el entorno y necesidades de supervivencia de su especie, es la mirada propia de un depredador especializado en la captura de presas. En este artículo se explica cómo tiene más capacidad para captar el movimiento en la oscuridad, de qué modo ve los colores y los síntomas para reconocer si tiene fotofobia.
Los cánidos, entre los que se encuentran los perros y los lobos, tienen mejor capacidad que las personas para ver en la oscuridad. Esta visión crepuscular les permite cazar con más eficacia por la noche. De esta manera localizan a sus presas con facilidad y también a sus enemigos, lo que les garantiza una huida más rápida.
Los canes han heredado del lobo, su antepasado, las características propias de un depredador crepuscular. De hecho el perro es capaz de ver cinco veces más que nosotros en la oscuridad.
Los gatos tienen incluso mejor visión nocturna que los perros. Los felinos resultan cazadores muy eficaces en la oscuridad. Según Manuel Villagrasa, veterinario y oftalmólogo, "la capacidad visual de los gatos en la oscuridad está más desarrollada porque son cazadores solitarios" y necesitan ser muy eficaces para conseguir alimento.

Los colores que ve el can

Los perros tienen un abanico cromático más reducido que las personas. La visión de los colores es menos importante para que un perro sobreviva en su entorno.
Las personas tienen en los ojos tres tipos de receptores para el color, cada uno especializado en la captación de los tres colores fundamentales o primarios (rojo, amarillo y azul). Su combinación permite la construcción de la escala cromática completa.
Los cánidos, sin embargo, tienen una visión dicromática, que construyen con dos únicos colores. El ojo del perro solo tiene dos tipos de receptores visuales, por lo que no es capaz de recrear la gama completa de tonalidades que tiene el ser humano. Pueden distinguir azules de rojos o azules de verdes. Pero tienen dificultades para captar la diferencia entre verdes y rojos. De forma que una persona percibe el césped de color verde, pero su perro lo ve en tonalidad amarilla.

Un cazador tridimensional

Una de las características más importantes para un depredador como el perro es su visión tridimensional. De esta manera puede calcular mejor la distancia con un objeto determinado, como una presa, y resulta más eficaz y rápido al cazar.
La visión en profundidad se logra por la posición frontal de los ojos, característica de los canes, pero también de las personas. Esto permite una superposición de sus respectivos campos visuales. Según explica Villagrasa, "el cerebro del perro obtiene una visión del objeto desde dos perspectivas diferentes, lo que le permite calcular las distancias con mayor exactitud".

La visión del perro, la fotofobia y la luz

Los ojos son herramientas imprescindibles para que el perro se desenvuelva sin problemas en su entorno. Por ello es importante cuidar su salud ocular.
Los perros padecen enfermedades oftalmológicas similares a las de las personas. Incluida la fotofobia. Esta afección consiste en la hipersensibilidad frente a la luz. Cuando al perro le molesta la luminosidad, mantiene cerrados los ojos mucho tiempo y le lagrimean.
Frente a estos síntomas, hay que acudir al veterinario, quien determinará la causa de esta afección y aplicará un tratamiento.
La fotofobia puede estar provocada por bacterias, un golpe en el ojo u otra enfermedad oculta que afecte a la visión. La revisión periódica de los ojos del perro es esencial para detectar y tratar a tiempo posibles afecciones que puedan afectar a su agudeza visual.


jueves, 29 de noviembre de 2012

Edad de los perros: falsas creencias


Careto de mi perro, Mos, un yorkshire terrier de 15 meses
De la revista EROSKI CONSUMER recojo este reportaje, interesante para los amantes de los perros. La creencia de que un año de una persona equivalen a siete de un perro carece de base cientifica y es por los dientes cómo mejor se sabe la edad de los canes. Su longevidad depende más del tamaño del animal (los grandes viven menos) y de su calidad de vida.


  • Por CAROLINA PINEDO
Los veterinarios averiguan la edad de un perro a través de sus dientes. Según el desgaste de su dentadura, pueden hacer un cálculo aproximado de la edad del can, explica Miguel Ibáñez, veterinario y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid. Cuando una persona recoge un perro de la calle o lo adopta en un albergue donde tampoco sepan con exactitud su edad, fijarse en los dientes será la forma más fiable de saber sus años. Por este motivo, para calcular la edad del perro, es preciso saber cómo se modifica la dentadura del can con los años. De manera aproximada, el cambio de los dientes "de leche" por los definitivos se desarrolla de la siguiente manera:
  • A los cuatro meses, cambian los incisivos centrales "de leche" por los definitivos. A los cuatro meses y medio, lo hacen los incisivos de los extremos y a los cinco meses, los colmillos.
  • Con un año, los dientes son blancos y los incisivos conservan la forma característica de flor de lis (tres lóbulos, el central más prominente).
  • A partir del año de edad, comienza el desgaste progresivo de las piezas dentales.
  • Entre los dos y los dos años y medio desaparece la flor de lis en los incisivos inferiores centrales (palas).
  • Entre los tres y tres años y medio también desaparece el dibujo de la flor de lis en las palas superiores.
  • Entre los cuatro y cuatro años y medio, el dibujo ya no es visible en los incisivos medianos inferiores y entre los cinco y seis años, en los incisivos de los extremos.
  • A partir de los seis años, los dientes continúan su desgaste, sin poder establecerse una edad con cierta exactitud. El desgaste de los dientes depende de los hábitos del perro (juega con piedras, intenta romper alambradas).
Otro signo que ayuda al veterinario a determinar la edad del perro es el color de las piezas dentales: cuanto más amarillos, más mayor es el perro. El sarro y la falta de dientes también indican que el perro tiene más edad.

¿Un año humano equivale a siete años del perro?

En cuanto a la conocida equivalencia que iguala un año humano con siete años del perro, Ibáñez comenta que "es un cálculo que no se corresponde con la realidad", ya que no es equiparable la edad humana con la canina. La razón es que "somos especies muy diferentes, que no tenemos la misma gestación ni la misma evolución vital", añade Ibáñez. Equiparar siete años del perro con uno humano carece de base científica, defiende el veterinario. "En todo caso, puede servir como patrón de referencia o como estimación, pero no es una forma rigurosa de estimar la edad del perro".
Como la esperanza de vida de las personas ha aumentado en determinados lugares del mundo, el factor multiplicador, en todo caso, tampoco es exacto, afirma Ibáñez. "Habría que dividir 80 años de media de vida de una persona entre unos 14, que es la media canina". El resultado entonces no es siete, sino algo menos de seis.
Sin embargo, según el veterinario Juan Antonio Aguado, sí se puede establecer cierta equiparación entre edad humana y canina, a partir de las diferencias entre ambas especies. El primer año de vida de un can equivaldría, de manera aproximada, a los 12 o 14 años de una persona. La similitud se establece porque el desarrollo óseo del perro se ha completado y alcanza su madurez sexual. Por otro lado, el segundo y tercer año de edad del perro puede equivaler a los 20 o 30 años de una persona. El can ya ha alcanzado la madurez y se completa el desarrollo en todas las razas.

Los perros grandes viven menos años

Un perro puede vivir más años que otro. Cada can tiene su propio recorrido vital, que depende de factores genéticos, como su tamaño. Los perros más pequeños suelen vivir más que los grandes, pero "la razón no está clara", asegura Ana Megías, veterinaria. En cualquier caso, el hecho de que un perro grande tenga más desgaste óseo (por su mayor peso corporal) es una de las explicaciones que se barajan.
Un mastín de 80 kilos tiene una esperanza de vida media de ocho a diez años, mientras que un perro de raza pequeña puede vivir hasta 14 o 16 años, incluso más. Para extrapolar la edad canina a la humana, tendremos que multiplicar por múltiplos de 6 (razas más grandes, con menor esperanza de vida) o 9 (perros más pequeños y más longevos). Un yorkshire de 14 años puede tener una edad aproximada de 84 años (14 por 6) en una persona, frente a un perro de raza gigante con solo 10 años, que equivaldría a unos 90 años humanos.
Con respecto a las razas más o menos longevas "siempre hay excepciones, pero los canes braquicéfalos o muy chatos, como el bulldog o el bóxer, tienen más problemas respiratorios, que afectan a la función cardíaca". Estas dolencias influyen, de forma negativa, en el número de años que viven.

Las vacunas, cuidados, revisiones veterinarias y la calidad de la alimentación del perro son factores que fomentan que viva más años. Sin embargo, la obesidad y el sedentarismo son factores de riesgo para la salud de los perros que viven en un piso, apunta el veterinario Miguel Ibáñez.
El número de años que vive un perro es importante para sus dueños, pero lo fundamental es que el animal disfrute de una calidad de vida adecuada y que esté bien cuidado por sus propietarios. La cuestión no son los años que el can vive, sino cómo lo hace. La felicidad del animal será posible si tiene el cariño de su familia humana, así como sus necesidades cubiertas de manera adecuada.


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