Nunca será tarde si la dicha es buena, pero algunas de las exigencias del movimiento del 15-M ya son viejas reivindicaciones que los principales partidos rechazaron siempre sistemáticamente, como por ejemplo las listas abiertas y los escaños proporcionales al número de votos, que haría justicia a los más pequeños. Pero también debiera reclamarse mayor transparencia al gestarse otros propósitos, como pudieran ser los pactos, que habría que clarificar antes de pasar por las urnas, porque el elector tiene derecho a saber el destino real de su voto. No deja de ser espurio que una determinada formación se someta a otra, conocido ya el resultado, para no perder el poder a cambio de cesiones alejadas de sus principios, que sin duda molesta a quienes ven menospreciada su lealtad y su confianza. O pudiera suceder a la inversa, sirviendo de revulsivo si el preacuerdo fuese de su agrado. No estaría por demás, pues, anticipar estrategias para que nadie se llame a engaño. Son reflexiones para la reflexión.
División en el Gobierno ante el reparto de menores impuesto por el Supremo:
Torres fuerza retirar el recurso que había presentado la Abogacía
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El Supremo obligó al Ejecutivo a hacerse cargo de unos 1.200 menores
malienses y senegaleses que han pedido asilo político en España y que están
hacinados ...
Hace 1 hora
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