Lo mismo consideran ejemplarizante reducir sus privilegios fiscales tributando por el 75% de su salario en vez del 46, o que se trata de un gesto encomiable en aras de la austeridad, pero los señores diputados de la Cámara gallega no hacen sino evidenciar y remarcar la desigualdad con el resto de los ciudadanos. Lo que exige el ciudadano es que, cuando menos, paguen como cualquier hijo de vecino, por lo que perciben, entre 4.800 y 7.500 euros brutos al mes, ingresos extras aparte. Es decir de cuatro a siete veces más que el grueso de los trabajadores, a los que Hacienda no perdona un euro, sea cuál sea su precariedad. Es más, lo lógico sería que esos sueldos se equipararan a los que cobran otros profesionales de estatus parecido. Sé que es pedir peras al olmo, porque en esto sí galvanizan sus criterios. Los fieros opositores que rugen en sus escaños denunciando desequilibrios, desigualdades y discordancias, enmudecen del todo cuando de marcar sus retribuciones y privilegios se trata. ¿Cómo pueden ser creíbles sus escenificaciones?
La guerra de los Rosie
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*Ignacio Ruiz Quintano*
*Abc*
*Ursula von der Leyen*, *Rosie*, nos quiere listos para su guerra: una lata
de melva en escabeche y un spray de yodo ...
Hace 4 minutos
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