Los colectivos feministas o pierden fuelle o confusos intereses los mantiene silentes en sus cuarteles; en cualquier caso la actitud huele a complicidad. Que se sepa, de momento, no arremetieron contra Diego Valderas, sin exigir el paredón para el exbutanero y líder andaluz de IU, llamado por otra parte a ser el sostén de Griñán. ¿O será que como buen izquierdista (?) goza de licencia machista para describir groseramente la presencia en un reciente acto electoral de una 'miembra', ante un micrófono abierto que creía cerrado? "Oye, que está ahí la de las tetas gordas de Educación", advirtió a Cayo Lara refiriéndose a una delegada docente. La insolencia tiene el alcance que se le dispense; en este caso parece que ninguno. ¿Y si el pelaje del garrulo no fuese afín al del gremio? Se resquebrajaría el universo y sacarían tanques a las calles para crucificar al bocazas por el vituperio. Más que el agravio en sí, que también, reluce la desigual vara de medir (según convenga), lo que ayuda muy bien a entender cómo se manipula, dependiendo siempre del interfecto.
La izquierda que no vive en Cuba
-
*Mentir sobre Cuba ha servido, durante décadas, para encubrir el fracaso de
una forma de hacer política que algunos defienden desde la comodidad de
socie...
Hace 14 minutos

No hay comentarios:
Publicar un comentario